La compañía automovilística china Geely anunció hoy la cercana adquisición de la empresa emergente estadounidense Terrafugia, con la que diseñará su primer coche volador, que estará disponible en el mercado norteamericano en 2019.

Geely cuenta con los permisos necesarios para absorber completamente todas las operaciones y activos de la empresa de Massachusetts, incluida la aprobación del Comité de Inversión Extranjera de EE.UU, según informó hoy en un comunicado en el que no desveló la cuantía de la operación.

Terrafugia es una empresa tecnológica fundada en 2006 por cinco graduados del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés) que en 2012 lanzaron su primer coche volador, llamado "Transición" y valorado entonces en 279.000 dólares.

Un año después presentaron su segundo modelo, bautizado TF-X (vídeo arriba), que se convirtió en el primer automóvil capaz de despegar y aterrizar en vertical y que la empresa espera que esté disponible en el año 2023.

Geely, propietaria de Volvo desde 2010, tiene previsto aumentar la inversión en el desarrollo de coches voladores y crear nuevos puestos de trabajo en Terrafugia. Solo en el último trimestre el equipo de ingenieros de la compañía se ha triplicado con el apoyo de la empresa china. Además, Geely ha puesto a disposición de la firma emergente su centro de innovación en Hangzhou (este del país).

Debido a la regulación que existe en China sobre el vuelo de baja altura, el coche volador no podría comercializarse a corto plazo en el país asiático. Sin embargo, para Yale Zhang, director general de la consultora china Automotive Foresight, el problema principal es la tecnología. "Tienen que darse prisa, pero al mismo tiempo tienen que hacerlo asequible. Si el coche cuesta 2 millones de dólares, entonces no tendrán nada que hacer con el público general. Y, después, está la legislación", apuntó Yale en declaraciones al periódico China Daily.

Según John Zeng, director general de LMC Automotive Shanghái, será más sencillo comercializar estos vehículos en lugares con poco control del aire y menos población, como Canadá, que en ciudades tan pobladas como Pekín o Shanghái.

Geely emplea a más de 60.000 trabajadores a nivel mundial y vendió en 2016 más de 1,3 millones de vehículos, de los que más de 530.000 pertenecían a Volvo.