Un cambio de mentalidad, la cultura digital y la crisis. Estos tres factores podrían identificarse como los impulsores del mercado de los artículos de segunda mano en España, una "tendencia totalmente al alza" que ha llegado ya a la cesta de los regalos de Navidad.

Según el estudio global Tendencias de consumo en Navidad, elaborado por TNS para eBay, y los datos facilitados por Vibbo (antes conocida como Segundamano.com), el 31% de los internautas españoles declara que compra online regalos navideños a vendedores particulares. Las principales razones para optar por este tipo de productos son las dificultades para encontrar artículos únicos en otras tiendas (46%), los precios (42%), la escasez de tiempo (14%) y evitar acudir a grandes centros comerciales (13%).

"Cada vez más gente opta por alternativas de consumo sostenible, que quiere dar una segunda vida a los objetos que tiene en casa y no usan", explican desde Wallapop, una startup (cada vez menos) que suma 20 millones de usuarios en España desde su arranque en 2013 y crece al 50% cada año. Wallapop concentra el 20% de sus transacciones anuales en Navidad. Junto a Vibbo, que cuenta con unos tres millones de anuncios actualmente, son aplicaciones de referencia que cada vez más se instalan en los móviles de los españoles.

Según el último Panel de Hogares de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), tres de cada 10 internautas españoles han usado en 2017 plataformas de economía colaborativa para vender o adquirir productos o servicios, porcentaje que aumenta en tres puntos respecto a 2016 (26,9%). Estas webs se revelan asimismo como las más populares entre los encuestados, destacando claramente sobre servicios como el alojamiento en viviendas de particulares (un 12%) o compartir coche (un 6,5%).

La compra de artículos de segunda mano ha perdido el estigma que arrastraba hace años y ahora se percibe "con orgullo, como una compra inteligente y un consumo aprovechado", añade Magalí Rey, directora de marketing de Vibbo. Hoy en día estamos "más acostumbrados a compartirlo todo y no le damos tanta importancia al qué poseemos sino al cómo lo conservamos. Estamos más desapegados de lo material", continúa Rey.

Ya no le damos tanta importancia al qué poseemos sino al cómo lo conservamos

El perfil de los usuarios es "muy amplio", de todas las edades, nativos digitales o no. Por ejemplo en Wallapop, donde 80.000 personas compran y venden al día, hay registradas personas entre 18 y 70 años, hombres y mujeres con un nivel económico medio-alto. Los productos más vendidos, de entre los 200 millones de anuncios que reúne esta app idea del emprendedor de Castellón Miguel Vicente, son las bicicletas, tablets y móviles. Al otro extremo, entre los más raros, se encuentran anuncios de vagones de tren, piezas del Museo del Mamut de Barcelona (que cerró en 2016) o hasta un helicóptero.

Por su parte, en Vibbo, las categorías más populares de este año han sido los muebles, la ropa y complementos de mujer, los móviles, las bicicletas y los electrodomésticos. Estas 5 secciones han movido en lo que va de 2017 unos 30 millones de euros. En cambio, como objetos curiosos, Rey recuerda "un guiñol de Jose María Aznar, que se vendió por 13.000 euros; un iPad edición limitada de Michael Jackson por 960 euros; una botas firmadas por Messi por 500 euros; acciones del Atlético de Madrid o unas botellas de agua de Star Wars que se agotaron en el supermercado".

Fenómenos que describen al consumidor

Esta tendencia en auge trae consigo fenómenos "muy sensibles" al mercado que describen el comportamiento del consumidor. "Cada vez que sale a la venta un nuevo iPhone o una nueva videoconsola, se disparan los anuncios del modelo anterior", relata la directora de márketing de Vibbo. De esta forma, los consumidores logran estar a la última sin un gran desembolso. Asimismo, siempre que un producto se agota en las estanterías de las tiendas físicas, se dispara en las plataformas de segunda mano, así pasó con la taza Chip de La Bella y la Bestia, que 'voló' de los estantes de Primark a estas apps. "Son usuarios inquietos, que les gusta renovarse, abiertos a nuevas experiencias y nativos digitales", describe Rey. 

El 15 de enero fue el día que más objetos se han puesto a la venta en 2017

Tras la visita de Papá Noel y los Reyes Magos, llega el re-gifting (re-regalo), una práctica habitual en EE UU y cada vez más popular en España. Wallapop registra "una fuerte subida" de productos que son "grandes oportunidades de productos sin estrenar a muy buen precio" justo después de estas fechas. Esto se debe a que los usuarios suben regalos que han recibido y que no les han gustado. "Y ya sea por pereza, por vergüenza a pedir el tique de devolución o porque se pasa la fecha de retorno, mucha gente opta por venderlos", explican desde Wallapop. Las Navidades pasadas, por ejemplo, el 7% del 31%  de los españoles que reconocieron haber recibido un regalo que no era de su agrado decidió venderlos. Un hábito que aumentó dos puntos porcentuales con respecto a 2015, según la consultora TNS. En Vibbo experimentan lo mismo: "En lo que va de año, el 15 de enero fue el día que más objetos se han puesto a la venta".

Los españoles obtienen una media de 124 euros al año a través de la venta online, según un estudio de Ipsos realizado para eBay, portal de referencia en el que el 20% de los artículos son de segunda mano. Esta web ha creado junto a la cadena Cashconverters el servicio Venta Express, una iniciativa que ofrece una nueva forma de vender online con recogida a domicilio gratuita del artículo por parte de la tienda.

Re-read, libros casi nuevos a tres euros

A principios de 2014, el matrimonio formado por Nicolás Weber y Mercedes Zendrera, libreros tradicionales de toda la vida, abrieron achuchados por la crisis un nuevo concepto de librería 'lowcost'. Re-Read (re-leer) es un nuevo modelo de negocio basado en la compra venta de libros usados que ha despegado con éxito en España: en apenas cuatro años ya han abierto en 37 tiendas y hay tres más en camino. Sus cifras muestran que "la gente quiere leer pero no puede pagar 20 euros por un libro", comenta Webber. En 2017 ya han superado el millón de libros vendidos, una cifra que supera a los 784.000 de 2015 y más que dobla a los 416.000 de 2015.

Es un negocio innovador en España y ejemplo de éxito de consumo responsable. Son los propios vecinos quienes proveen de fondos las estanterías con los ejemplares que están cogiendo polvo en sus casas. Los pagan a 0,20 euros y los venden, tras pasar por el "taller de belleza", a tres euros. Si te llevas dos son cinco euros y cinco, diez euros. "Hay mucha rotación, entran tantos libros como salen. En un mes se renueva el 60% del stock", explica el director de Re-Read.

Derechos del consumidor de segunda mano

Albert Cañigueral es el creador del blog Consumo Colaborativo y conector de OuiShare. En su opinión, "iría bien clarificar algunas normativas y dudas que se plantean para dar mayor seguridad a todos los actores. El trabajo más avanzado que existe en España hasta el momento lo ha hecho Cataluña, especialmente con su Código de buenas prácticas de las plataformas de economía colaborativa donde se trata el tema de los derechos del consumidor. Sobre todo en la segunda mano, donde no están tan claros como cuando compras en una tienda y te dan un tique. Habría que clarificar la extensión de los derechos de los consumidores y ver su aplicabilidad en estas plataformas".

Comprar y vender no significa ganar dinero

Respecto al tema fiscal, el ministro de Hacienda Cristóbal Montoro ha aclarado este mes que las ventas de artículos de segunda mano en portales como Wallapop, Vibbo o eBay están gravadas con un 4% por el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales (ITP), según una consulta vinculante de la Dirección General de Tributos. Sin embargo, al tratarse de operaciones entre particulares y no entre profesionales, están exentas de IVA. En el Plan de Control Tributario de este año, la Agencia Tributaria ya advirtió de que la economía digital es a partir de ahora otra de las prioridades de Hacienda.

En este sentido, Cañigueral defiende que "no solo tenemos que declarar los ingresos sino también las pérdidas. A veces compramos un objeto que al tiempo, cuando dejamos de necesitar, volvemos a vender. ¿Cómo declarar esas pérdidas? Comprar y vender no significa ganar dinero, muchas veces pierdes por lo que los impuestos muchas veces pueden salir negativos".

Al respecto, la responsable de C2C de eBay, Eider Sola, señala que "debemos facilitar que los españoles puedan desarrollar sus negocios online a su propio ritmo, gracias un marco fiscal que favorezca las ventas ocasionales entre particulares. De esta manera, miles de españoles podrían obtener un ingreso adicional mientras desarrollan su futuro negocio. En este sentido, debemos simplificar los procesos de registro y creación de microempresas".

"Compro por diversión y vendo lo que ya no uso"

Pablo Palacios (Madrid, 32 años) compra artículos de segunda mano mucho antes de la era digital. Este consultor de RR HH rastreaba mercadillos en busca de objetos curiosos o exclusivos. Con la llegada de las plataformas de economía colaborativa, reconoce que buscar y comparar artículos es su "forma de recreo".

De la adquisición que más orgulloso se siente es de "un ajedrez de El Señor de los Anillos", una colección que compró por 400 euros (nueva le hubiera costado cerca de 600) y que recogió a 350 kilómetros de su casa.

"Me gusta coleccionar libros, cómics, vinilos... No solo disfruto escuchando la música o leyendo sino también con la propia actividad de buscar y comparar", relata a 20minutos. Como vendedor, no lo hace por dinero sino para deshacerse de lo que no usa "y gastarlo en lo que quiero".