El 'banco malo', formado con los restos del naufragio inmobiliario, vende a buen ritmo. La Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb) incrementó sus ventas de inmuebles un 55% entre enero y septiembre de este año, hasta alcanzar las 13.796 unidades. De todo ello, 7.855 corresponden a inmuebles propios y 5.941 a vinculados a sus préstamos. En suma, este año ha cerrado 50 operaciones de venta cada día.

Las ventas de activos propios residenciales, es decir, viviendas, garajes y trasteros, creció un 50%, hasta las 6.207 unidades, mientras que la comercialización del segmento no residencial, al que pertenecen naves, locales, hoteles y oficinas, se incrementó un 99,4%, hasta 345 activos. Dice la Sareb que las ventas de activos se vieron favorecidas por la recuperación del mercado inmobiliario y el lanzamiento de varias campañas por parte de la sociedad.

La Sareb vendió este año 11 promociones de casas que recibió inacabadasEn cuanto a la obra en curso, la compañía vendió once promociones que recibió inacabadas, por encima de las tres que comercializó en los nueve primeros meses del año anterior. También se vendieron 289 unidades residenciales, un 17% más. En lo que respecta a la venta de suelos, la Sareb se desprendió de 710 unidades en los nueve primeros meses del año, lo que supone un 31% más que en el año anterior.

En total, los ingresos de la Sareb hasta septiembre aumentaron un 3,6% respecto a los nueve primeros meses de 2016, hasta alcanzar los 2.394 millones de euros. La cartera de sus activos está compuesta en un 68% por préstamos vinculados al sector inmobiliario, por lo que el peso de los ingresos derivados de la gestión de los mismos sigue siendo mayoritaria respecto a la facturación de las ventas de inmuebles.

Así, los ingresos por la gestión de préstamos se situaron en 1.599 millones de euros entre enero y septiembre tras caer un 6,8%, fundamentalmente debido a los menores intereses cobrados y a la reducción de las amortizaciones y y cancelaciones de préstamos en una cartera de menor tamaño respecto al año anterior. Los ingresos provenientes de inmuebles aumentaron en este periodo un 33,3%, hasta situarse en 781 millones de euros, entre los que se incluyen 47 millones de euros procedentes de los activos en renta.