Se acerca el invierno y con él uno de nuestros mayores enemigos: los resfriados y la tan temida gripe, que amenazan con regresar con más fuerza que nunca.

El motivo principal es la severa falta de lluvia y las altas temperaturas para la época, que aumentan sustancialmente el número de virus presentes en el aire. "La lluvia tiene una función que es limpiar la atmósfera, la limpia de las partículas contaminantes, pero también de las partículas infecciosas, en este caso, los virus", asegura un experto del Hospital Inmaculada de Granada consultado por la Agencia Atlas.

En concreto, el virus de la gripe es uno de los patógenos más importantes que afectan a los humanos debido a que los tratamientos actuales tienen una eficacia limitada por la gran capacidad que tiene el virus para mutar con facilidad.

Si no llueve, una mayor contaminación atmosférica puede agravar o incrementar el riesgo de padecer ciertas enfermedades pulmonares, señalan también los farmacéuticos.

Y es que los virus pueden multiplicar su presencia este invierno debido a la sequía: "Si continúa la sequía, es posible que tengamos una mayor cantidad de infecciones", insiste el doctor del Hospital Inmaculada.