El investigador de la Estación Biológica de Doñana (EBD), centro del CSIC en Sevilla, Carlos Herrera (Sevilla, 1952), es el primer científico español que recibe el premio Ernst Haeckel que otorga la Fundación Europea de Ecología, EEF por sus siglas en inglés.

Herrera, que ha ganado el galardón correspondiente a 2017, es uno de los ecólogos españoles más prestigiosos en el ámbito internacional y ha recibido este premio "por su destacada contribución a la ciencia ecológica europea", según el acta del jurado, a la que ha tenido acceso EFE.

Herrera es autor de unas 230 publicaciones y de diez libros"Es un biólogo honrado con un profundo conocimiento de las interacciones entre especies y especies; un maestro respetado y una persona que dedica su vida y trabajo a la conservación de la naturaleza", ha destacado la EEF al comunicar este galardón.

Caros Herrera comenzó su carrera científica como ornitólogo, pero posteriormente centró sus investigaciones en la ecología evolutiva, centradas en las interacciones entre plantas y animales, ámbito en el que fue el científico español con un mayor impacto científico de sus publicaciones.

Sus trabajos destacaron en el estudio de las interacciones entre las plantas y los sistemas herbívoros, así como entre plantas y polinizadores o los sistemas de hongos. Estas interacciones entre plantas y animales desempeñan un papel muy importante en los procesos evolutivos a nivel de población, lo que da lugar a nuevas especies y nuevas ramas del árbol de la vida, según ha destacado el jurado.

El profesor Herrera también ha estudiado cómo vegetales y animales se adaptan a los cambios en estas especies. Más recientemente, este científico ha comenzado a evaluar las posibles influencias de los microbios en las interacciones entre las plantas y sus polinizadores animales, incorporando los enfoques de población, genética molecular, filogenética molecular, filogeografía y la química.

Recibe este premio por "su destacada contribución a la ciencia ecológica europea"Es autor de unas 230 publicaciones científicas, de diez libros y ha destacado también por su labor de divulgación científica "dirigida a sensibilizar a la opinión pública sobre los valores sociales y biológicos de la biodiversidad", según el jurado.

Una de sus actividades más relevantes es su trabajo durante décadas en la estación científica de Campo de Roblehondo, centro dependiente de la EBD ubicado en el parque natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas en Jaén, uno de los espacios protegidos de mayor biodiversidad vegetal de Europa.

Doctor en Biología por la Universidad de Sevilla en 1977, ingresó en el CSIC en 1979, como científico permanente en la EBD, donde es profesor de investigación desde 1986.