El telescopio Pan-STARRS 1 de Hawái captó el pasado 19 de octubre al primer asteroide no originario del sistema solar que llega a los confines de nuestro sistema, según publica CNN.

El cuerpo, identificado como un asteroide interestelar, se ha bautizado con el nombre de 1I/2017 U1 ('Oumuamua). La palabra, de origen hawaiano, puede traducirse como "mensajero que  llega desde un pasado lejano".

"Durante décadas hemos teorizado sobre los objetos interestelares, y ahora, por primera vez, tenemos evidencia directa de que existen", ha declarado Thomas Zurbuchen, de la NASA, en un comunicado.

"Este descubrimiento único en la historia abre una nueva ventana para estudiar la formación de sistemas solares más allá del nuestro", destaca.

Los científicos apuntan que 'Oumuamua proviene de Vega una estrella en la constelación de Lyra, situada a unos 25 años luz de la Tierra. El asteroide gira sobre su propio eje cada 7,3 horas, y su cambio de brillo característico significa que es 10 veces más alargado que ancho, con una forma muy compleja, y de color grisáceo. Se estima que mide alrededor de 400 metros de largo.