Un estudio elaborado por la Unión de Actores y Actrices y la Sociedad de gestión de Artistas e Intérpretes AISGE sobre la presencia femenina en las películas y las series de televisión arroja datos "inapelables" de desigualdad entre hombres y mujeres en términos numéricos y estadísticos.

Según ha indicado este jueves en una rueda de prensa el director de socios y gestión del sindicato de actores, Francisco Giménez, la mujer está infrarrepresentada en todos los ámbitos analizados en el estudio, realizado en los últimos tres años sobre una amplia base de representación: 301.912 personajes masculinos y femeninos de 349 filmes y 16.377 episodios de series españolas emitidas entre 2014 y 2016.

La proporción señala que, pese a ser mayoría en la sociedad, las mujeres sólo acaparan el 37,8% de los protagonistas (tres mujeres por cada cinco hombres), un porcentaje que aún baja más si se analizan personajes secundarios o de reparto, y que, "curiosamente", ha indicado Giménez, se suavizan en el caso de la televisión.

Empeora la cifra si el parámetro que se mide es la edad de la actriz: a partir de los 45 años, sólo hay una protagonista por cada tres masculinos, 2,2 en el caso de coprotagonistas o papeles principales.

De hecho, sólo "ganan" las mujeres en el caso de los papeles secundarios o de reparto cuando se trata de mujeres mayores de 64 años o menores de treinta, cuando "aún son enamorables" y prima la juventud y la belleza, en un rasgo "claramente sesgado hacia el machismo", ha añadido Abel Martín, director general de la AISGE, también en la rueda de prensa.

Las mujeres solo "ganan" en el caso de papeles secundarios o de reparto

"Ni el cine ni las series españolas se caracterizan por ser temáticos, no hacemos cine bélico o western -apunta Giménez-, aquí hacemos dramas o comedias. Es decir, no hay razón objetiva que justifique esta desigualdad".

Iñaki Guevara, secretario general de la Unión de Actores, recordó que la presencia de mujeres en el audiovisual comienza en los guiones, en la dirección y en la producción, donde apenas hay mujeres, y subrayó la importancia de la educación para cambiar esta situación. "Educa más una escena, una serie o una peli que tenga que ver con la desigualdad que muchos cursos", consideró.

Mayor brecha en filmes dramáticos

En cine, el estudio analiza 394 largometrajes que se exhibieron en salas entre 2014 y 2016, con un total de 9.265 interpretaciones y 82.127 secuencias. El resultado es que sólo hay un personaje femenino por cada 1,64 masculinos; en total, los hombres copan el 66% de los protagonistas.

La falta de paridad es extrapolable a los elencos de las cintas españolas más exitosas, como Ocho apellidos vascos, la cinta más taquillera de la historia, donde hay un equilibro entre los protagonistas y principales, pero es muy desigual en el reparto: de 19 integrantes, 14 son hombres.

La desigualdad crece en el drama; en El niño, de hecho, no hay apenas papeles femeninos (seis de 34), y al revés ocurre con Julieta, y en general con el cine de Pedro Almodóvar, donde se invierten los términos.

Desequilibrio más suave en televisión

En televisión, donde las series suelen tener repartos corales, se encontró un decalaje un poco más suave; el 44,7% de los trabajos correspondió a actrices, presentes en un 44% de las secuencias (un personaje femenino por cada 1,23 masculino), datos que "marcan una pauta -considera Giménez- pero aún no revierten ninguna tendencia".

Se analizaron 16.380 episodios de series emitidos en 95 canales de pago y en abierto, con un total de 292.647 interpretaciones de distinta relevancia.

Así, series como La que se avecina cuenta con un 58% de actores frente al 42% de actrices, ellos consiguen el 74% de protagonistas y coprotagonistas.

Además de ser menos los papeles femeninos también tienen una menor relevancia

Destaca el estudio que la subida de ratios de mujeres en series provenga del crecimiento de papeles femeninos interpretados por actrices menores de 35 años, (el 55% de papeles) mientras en la siguiente franja de edad, de 35 a 44, son los hombres (un 71%) los que consiguen los protagonistas.

Los autores del estudio han señalado que este desequilibrio es doble, puesto que además de ser menos los papeles femeninos también tienen una menor relevancia.

La preocupación por la imagen que de la mujer se transmite en esos papeles, el estudio de roles y el análisis de los contratos laborales y remuneraciones por trabajos de similar categoría entre hombres y mujeres, fue reclamada y comprometida para un próximo estudio.