Los lectores de ciencia ficción empatizan menos con los personajes porque están más pendientes de entender los términos, la historia y el mundo que les rodea que las complejidades de los protagonistas. Así se desprende de un un artículo publicado por los profesores de la Universidad de Washington en la revista Scientific Study of Literature y que recoge The Guardian.

Estas conclusiones se desprenden de un estudio que realizaron en 2013 a 150 voluntarios. A todos ellos se entregó una de las dos versiones de una historia de 1.000 palabras: una literaria y otra de ciencia ficción. Los resultados de la encuesta fueron determinantes, de acuerdo con los profesores Lee Chris Gavaler y Dan Johnson.

"Convertir el mundo del texto en ciencia ficción redujo drásticamente las percepciones de la calidad literaria, a pesar de que los participantes estaban leyendo la misma historia en cuanto a trama y relaciones de los personajes", sostienen. "Los lectores de ciencia ficción obtuvieron puntuaciones más bajas en comprensión y en las subcategorías de mente, mundo y trama. El entorno de ciencia ficción provocó una peor lectura en general".

Los dos explican que la terminología específica del género (esclusa en vez de puerta, por ejemplo) parece predisponer a los lectores "a un modo de lectura menos esforzado y comprensivo, "independientemente de la dificultad intrínseca real del texto".