Las preocupaciones originales de que la clonación causó osteoartritis de inicio temprano (OA, por sus siglas en inglés) en la oveja Dolly son infundadas, según expertos de la Universidad de Nottingham y la Universidad de Glasgow, en Reino Unido.

El equipo, que publicó la investigación de Nottingham Dollies el año pasado --que mostró que las hijas clonadas de la oveja Dolly, de 8 años, habían envejecido normalmente--, ha publicado una evaluación radiográfica de los esqueletos de la propia Dolly, Bonnie (su hija concebida naturalmente) y Megan y Morag (los dos primeros animales clonados de células diferenciadas).

Su trabajo (detallado en la edición digital de Scientific Reports) concluye que la evaluación radiográfica de los esqueletos de Dolly y otros clones no halla osteoartritis anormal. Muestran que los esqueletos, almacenados en las colecciones de los Museos Nacionales de Escocia en Edimburgo, tienen una OA radiográfica similar a la observada en las ovejas concebidas naturalmente y en los clones sanos de Nottingham.

"Nuestros hallazgos del año pasado parecían estar en desacuerdo con las preocupaciones originales sobre la naturaleza y el alcance de la osteoartritis en Dolly, que se percibió que envejeció prematuramente", asegura uno de los investigadores, Kevin Sinclair, profesor de Biología del Desarrollo en la Escuela de Biociencias.

"Sin embargo, no se realizó una evaluación formal e integral de la osteoartritis en Dolly --añade--. Por lo tanto, consideramos que era necesario dejar las cosas claras".

Los cuatro Dollies de Nottingham --Debbie, Denise, Dianna y Daisy-- se derivaron de la línea celular que dio origen a Dolly. Se originaron a partir de estudios realizados por el profesor Keith Campbell entre 2005 y 2007 que buscaban mejorar la eficiencia de la transferencia nuclear de células somáticas (SCNT, por sus siglas en inglés). Los Dollies fueron su legado a la Universidad de Nottingham.

Kevin Sinclair, junto con Sandra Corr, profesora de Cirugía Ortopédica de Pequeños Animales que se mudó a la Universidad de Glasgow, y David Gardner, profesor de Fisiología de la Facultad de Medicina Veterinaria y Ciencia de Nottingham, llevaron a cabo el estudio en las Dollies de Nottingham.

Idea sin fundamento

Concluyeron que las Dollies de Nottingham había envejecido normalmente sin signos clínicos de OA y que tenían evidencia radiográfica de OA leve o, en un caso, moderada. Sus resultados, publicados en julio del año pasado en la revista académica Nature Communications, contrastan claramente con el diagnóstico de OA de inicio temprano de la oveja Dolly, que generó inquietud científica y debate mediático sobre la posibilidad de enfermedades tempranas relacionadas con la edad en animales clonados.

Informes en 2003 de que Dolly, el primer animal clonado a partir de células adultas, sufría de osteoartritis a la edad de 5 años y medio, provocó una considerable preocupación científica y el debate mediático sobre la posibilidad de enfermedades relacionadas con la edad de inicio temprano en animales clonados.

Sin embargo, el único registro formal de OA en la Dolly original fue una breve mención en un resumen de la conferencia que informó de que Dolly tenía OA de la rodilla izquierda. A falta de los registros originales, el equipo de Nottingham decidió tomar el camino y descubrir por sí mismos si las preocupaciones estaban justificadas.

Viajaron a Edimburgo y, con permiso especial del doctor Andrew Kitchener, conservador principal de Vertebrados del Museo Nacional de Escocia, realizaron exámenes radiográficos de los esqueletos de Dolly y sus clones contemporáneos. "Encontramos que la prevalencia y la distribución de OA en las radiografías era similar a la observada en ovejas concebidas naturalmente y en ovejas sanas clonadas de edad avanzada. Como resultado, concluimos que la preocupación original de que la clonación había causado OA de inicio temprano en Dolly no tenían fundamento", concluye Corr.