El platooning, o también denominado tren de carretera, es una agrupación de vehículos automatizados que incrementa la capacidad de transporte de las autopistas o autovías.

La Conferencia de Directores Europeos de Carreteras (CEDR según sus siglas en inglés) entre otros organismos europeos crearon la iniciativa The European Truck Platooning Challenge 2016 con la que querían proponer en el Parlamento Europeo que existiesen trenes de carretera que funcionasen de forma autónoma por las vías rápidas europeas.

Según los defensores del platooning, entre los que están fabricantes como Volvo, Daimler, Man, Scania y organizaciones como la Dirección General de Tráfico (DGT) española, este sistema aporta varios beneficios:

Los vehículos consumen menos combustible ya que al viajar juntos no tienen que luchar contra la resistencia del viento lo que les permite ahorrar carburante y esto hace que se produzcan menos emisiones contaminantes; es más seguro ya que al estar sincronizados los vehículos  de forma electrónica responden en el mismo instante, ya sea ante una aceleración, una frenada o manteniendo una velocidad de crucero, sin tener en cuenta la variable del error humano -es el causante de más del 90% de los accidentes en carretera, según cifras de la DGT-; reducen los metros necesarios para circular entre vehículos lo que permite que haya más número de estos circulando por una carretera (los vehículos interconectados no necesitan guardar tanta distancia de seguridad como si fuese conduciendo un humano). Además, al estar los vehículos sincronizados, no se provocarán tantos atascos derivados de frenazos y acelerones innecesarios (más información sobre por qué se produce un atasco); el efecto mirón o el síndrome del carril izquierdo no influirán tanto y el efecto cremallera será todavía más efectivo.

*(INFOGRAFÍA: VÍCTOR LÓPEZ)

Con esta propuesta, los que apoyan el platooning piden que las autoridades den los permisos necesarios para que circulen por los estados de la Unión Europea este tipo de vehículos. Sin embargo, hay limitaciones legales que aún no están resueltas. Por ejemplo, en España el Reglamento General de Circulación indica que las dos manos deben sujetar el volante y que no pueden estar separadas de éste. De esta forma, el platooning ahora mismo se podría utilizar solo con el programa de velocidad activo (conocido comercialmente como Control de Crucero Adaptativo) con el que los vehículos frenan y aceleran según la distancia de seguridad configurada previamente, pero no sería legal llevar los camiones u otros vehículos con un sistema autónomo que permitiese viajar en ellos sin necesidad de controlar el volante. También está la cuestión de los accidentes: ¿quién sería el culpable si hay un accidente mientras se viaja en un tren de carretera?¿qué aseguradora tendría que correr con los gastos?

A continuación, un ejemplo de cómo funciona un programa de velocidad activo:

En el siguiente vídeo se puede ver un ejemplo de cómo funcionaría el sistema platooning con el fabricante Scania:

Así  explica el Departamento de Transportes de Estados Unidos cómo funcionaria el Control de Crucero Adaptativo Cooperativo (CACC según sus siglas en inglés):

Este sistema lo están desarrollando varios fabricantes desde hace años. Por ejemplo, en el siguiente vídeo Volvo ya mostraba lo que sería el platooning, pero no solo con camiones, sino con coches también. El experimento se hizo por la autovía de Barcelona en 2012.

Hasta que los vehículos autónomos estén completamente desarrollados, el vehículo que lidere los trenes de carretera lo conducirá un conductor profesional al que seguirán los demás vehículos cuyos conductores sí podrán desentenderse de la conducción -cuando se resuelvan las cuestiones legales y de seguros-, no así el piloto que haga de guía. Esto significa que sigue existiendo el error humano, aunque el conductor sea profesional. ¿La gente se fiará del conductor que esté al cargo del tren de carretera? Ya ocurre en otros muchos medios de transporte, pero ¿habrá la misma confianza para este sistema? ¿A qué velocidad de crucero viajará?¿Cuántos vehículos podrán viajar a la vez de esta forma?¿Durante cuánto tiempo? Son preguntas que aún no dan a conocer quienes promueven este sistema de transporte.