Varias cadenas regionales de la radiotelevisión pública alemana ARD han decidido no transmitir los conciertos en Alemania del exlíder de Pink Floyd Roger Waters por su polémica llamada a no actuar en Israel mientras continúe la ocupación de los territorios palestinos.

La cancelación de esas transmisiones es "absolutamente ridícula", indicó el organizador de los conciertos, Marek Lieberberg, en declaraciones al diario Mannheimer Morgen, en medio del revuelo causado en el Alemania por la decisión del ente público.

Para Lieberberg, de origen judío e hijo de un superviviente del Holocausto, la postura de Waters respecto a Israel entra en la órbita de lo "privado" y sus críticas se dirigen contra la política de asentamientos de su gobierno.

Los conciertos de Waters tenían un carácter especial para Berlín, en cuya memoria colectiva sigue presente la escenificación del álbum The Wall, en julio de 1990, ocho meses después de la caída del muro, cuyo punto culminante era la caída de una pared de 2.500 bloques de plástico.

Alemania guarda la norma de la cautela ante cualquier crítica a la política actual de Israel, por razones de responsabilidad histórica frente a las víctimas del Holocausto.