Seguro que te has visto muchos años en abril, con el borrador del IRPF en la mano, echando la vista atrás y pensando para tus adentros, ¿por qué no vendí mis acciones en octubre? O bien, ¿por qué no abrí ese plan de pensiones? O incluso, ¿porqué no doné a la Cruz Roja?

De las últimas decisiones que tomes este mes con tu dinero depende la declaración de la renta del año siguiente. Según los técnicos de Gestha, dependiendo de tu nivel de renta podrías llegar a ahorrar una media de 3.200 euros.

Queda un mes para que acabe este 2017...y  en 20minutos te contamos las opciones que tienes para que tu IRPF te salga más favorable la próxima primavera.

1. Mete dinero en un plan de pensiones

Es una de las opciones más habituales. Abre un plan de pensiones y reducirá tu base imponible con las aportaciones que hagas en base a dos condiciones: una, que no te deduzcas más de 8.000 euros; y dos, que la deducción no supere el 30% de tus rendimientos del trabajo o de las actividades económicas, la cifra menor de las dos. "Además, si tu cónyuge no gana más de 8.000 euros anuales, puedes reducir en tu base imponible las aportaciones que hagas en su plan de pensiones con un límite de 2.500 euros", dice Helena Pujalte, directora de Estudios de la Asociación Española de Asesores Fiscales (Aedaf).

Si ya tienes el plan de pensiones, igual es el momento de que aportes lo máximo posible para beneficiarte de la mayor deducción en la declaración. "No hay ningún problema en que hagas esta aportación extra el 31 de diciembre o incluso formalices el plan con 8.000 euros ese último día, lo único que influye a la hora de aplicar la deducción es la aportación que hagas", añade María Dolores Ortega, portavoz de la Asociación Española de Asesores Fiscales y Gestores Tributarios (Asefiget).

2. Rescata ahora tu plan de pensiones si no tuviste muchos ingresos 

"Si está pensando rescatar su plan de pensiones, será más ventajoso hacerlo en un año con bajos ingresos para que no le suba mucho el gravámen", explican Pujalte sobre un rescate que tributa como rendimientos del trabajo en la base imponible general del impuesto. Es decir, si este año no vas a declarar mucha renta, quizás es el momento de que rescates tu plan de pensiones, así la tributación será menor que otro año en el que ganes más dinero.

3. Sé altruista, dona a causas solidarias

Si con la llegada de la Navidad te asalta la conciencia social, que sepas que tu generosidad tiene premio fiscal. Hacienda te permite deducir el 30% de las donaciones en favor de entidades sin ánimo de lucro como ONGs, federaciones deportivas, universidades públicas o fundaciones. Si llevas tres años colaborando con esa entidad (sin reducir tus aportaciones) el porcentaje sube al 35% y, en cualquier caso, los primeros 150 euros podrán ser deducidos en un 75%.

"Esta deducción se aplica a las aportaciones para organizaciones de interés social y que cumplen la ley de mecenazgo, como Cáritas, Cruz Roja o Manos Unidad", apunta Ortega. La portavoz de Asefiget las diferencia de las deducciones a otro tipo de organizaciones —como las fundaciones asociadas a colegios concertados— que solo ascienden al 10%.

4. Aportar a políticos, sindicatos y colegios... tiene premio fiscal

Te queda poco tiempo, pero si te afilias ahora a un partido político, puedes deducirte el 20% de la cuota que pagues este último mes, con un límite de 600 euros. Las cuotas satisfechas a sindicatos y colegios profesionales —cuando colegiarse sea obligatorio para trabajar— también se puede deducir de los rendimientos íntegros del trabajo con un límite de 500 euros anuales. "La deducción sindical puede ser significativa en rentas bajas y medias", aseguran desde Asefiget, que apunta a que una aportación anual de 200 euros puede suponer una reducción fiscal de 30 euros.

5. Busca un inquilino permanente para tu casa

No sugerimos que expulses al actual —recuerda que debes cumplir la ley y respetar las prórrogas del alquiler— pero si tu piso está vacío y quieres meter a alguien en diciembre, plantéate que no sea un turista o un negocio. Si lo alquilas a un residente como hogar, podrás deducirte un 60% del rendimiento neto cuando el próximo año rindas cuentas con Hacienda. "Además podrá deducir gastos de financiación, de comunidad, reparaciones, el IBI o la tasa de basuras", explica Pujalte.

6. Reinvierte lo ganado por vender tu vivienda en otro hogar

¿Has vendido este año tu casa para irte a otra nueva? ¿Y has ganado dinero en la operación? Si es así, ya sabes que Hacienda te espera a la vuelta de la esquina para que tributes entre el 19% y el 23% de ese beneficio. Si no te has comprado otra casa con ese dinero, tendrás que tributar por ello. Pero Hacienda te permite no declarar la ganancia si la reinviertes total o parcialmente en la compra de otro hogar. "Para que la vivienda se considere habitual, el contribuyente debería residir en ella un plazo continuado de tres años", añade Pujalte.

7. Deduce todo lo que puedas por la hipoteca

Comprar una vivienda habitual no da derecho ya a deducir la hipoteca... salvo si la adquiriste antes de 2013 y te aplicaste este beneficio en años anteriores. Si es tu caso, puedes seguir deduciéndote el 15% de las letras con un límite de 9.040 euros anuales (por lo que la deducción máxima que puedes aplicar es 1.356 euros). "También puedes hacer una amortización extraordinaria si ves que no vas a llegar a esos 9.040 euros", explica Ortega; "basta con hablar con el banco, echar números en un precálculo de cuánto te interesa amortizar y así mejorar tu base imponible". De ese modo, aprovecharías al máximo esta deducción que te permite hacer la Agencia Tributaria.


8. Apuesta por una start-up

Conviértete en un business angel antes de que acabe el año. Elige el proyecto empresarial de algún amigo y apórtale dinero porque podrás deducirte un 20% de la cuota estatal del IRPF por la inversión que realices para ser accionista o participante de esa empresa. La base máxima de deducción son 50.000 euros y Hacienda te pone condiciones: una, que tu participación no supere el 40% de la sociedad; dos, que la inversión se realice antes de los tres primeros años de vida de la empresas y se alargue de 3 a 12 años (vamos, que no inviertas para después retirarte al poco tiempo); y tres, que los fondos propios de la firma no superen los 400.000 euros cuando tú, como inversor, vayas a adquirir tu porción de capital. "Esta deducción se introdujo en 2013, pero no es habitual recibir consultas de la gente a pie de calle que quieran beneficiarse de ella", admiten desde Asefiget.

9. Compensa tus ganancias patrimoniales con pérdidas

Si este año has ganado dinero al vender patrimonio (ya sean inmuebles o acciones) y no quieres que Hacienda te pegue el 'palo' al obligarte a pagar del 19% al 23% de esa ganancia, puedes introducir saldos negativos pendientes de otros ejercicios o incluso vender esas acciones que han perdido valor y no prevés que se recuperen. La ley te permite compensar las ganancias de una cosa con las pérdidas de la otra para así tributar sólo por la diferencia. María Dolores Ortega, de Asefiget, recomienda que declares las pérdidas "el año que hayas tenido una ganancia patrimonial" y que no lo hagas cuando las pérdidas superen a la ganancia porque "igual no te compensa imputarlas en este ejercicio".

10. Consulta con tu asesor fiscal las deducciones autonómicas

María Dolores Ortega, de Asefiget, recomienda consultar las especificidades de cada autonomía. "En Madrid, por ejemplo, a la deducción estatal por vivienda se le suma la suya propia autonómica; en Castilla La Mancha se introdujeron deducciones adicionales para proyectos de emprendedores y en otras autonomías existen deducciones si convives con mayores, así que igual este mes es el momento para traer a un abuelo a vivir contigo o, si ya lo hace, oficializar que lo tienes en acogimiento y empadronarlo para beneficiarte de la deducción", explica la portavoz de esta asociación de asesores tributarios.