Cuando hay un accidente en cadena pueden ocurrir dos cosas: que haya un alcance en cadena por lanzamiento o un doble alcance trasero, según informan en arpem.com.

El primer caso se da cuando el coche que circula detrás de ti choca contra tu vehículo por no respetar la distancia de seguridad. Al ir a tanta velocidad, el impacto también afecta al vehículo o vehículos que están delante de tu transporte.

En este caso, siguiendo el Reglamento General de Circulación (artículo 54.1), que indica que todo conductor debe dejar un espacio libre que le permita detenerse en caso de frenazo brusco, es el primer vehículo el causante de los daños ocasionados al resto de vehículos. Esto es así porque si no hubiese chocado contra ti tú no hubieses golpeado al coche que tenías delante.

En el segundo caso, el del doble alcance trasero, un accidente en el que están implicados varios vehículos, se produce cuando golpeas al que tienes delante (por no guardar la distancia de seguridad suficiente) y el que está detrás de ti a su vez choca contra ti. En esta situación se aplica la regla de alcance trasero: cada conductor es responsable del vehículo de delante y tiene que hacerse cargo de sus daños y de los daños propios.

Cuando ocurra este tipo de accidentes es importante para las aseguradoras dejar claro lo que ha ocurrido. Si no, tendrás que ir a juicio y declarar ante un juez lo ocurrido. No siempre es fácil demostrar que llevabas la suficiente distancia de seguridad o que estabas parado antes de una colisión.

En el caso de que seas culpable de un accidente en cadena tu seguro de responsabilidad civil se hará responsable de los daños a terceros. Los daños en tu coche estarán cubiertos si otro conductor ha sido el culpable de chocar contra ti o si tienes una cobertura de daños propios incluida en las pólizas a todo riesgo.