El estado de Australia del Sur ha inaugurado oficialmente este viernes un centro de reserva de energía renovable donde se ha instalado una poderosa batería de litio-ión de 100 megavatios, que ha sido fabricada por Tesla y que está considerada como la más grande del mundo.

El sistema construido por la empresa estadounidense de vehículos eléctricos Tesla está conectado al parque eólico de la compañía francesa Neoen, en la Reserva de Energía Hornsdale, a más de 200 kilómetros al norte de la ciudad australiana de Adelaide.

"Australia del Sur lidera la distribución de energía renovable en el mundo, llevándola a los hogares y negocios 24/7", dijo el jefe del Ejecutivo de este estado australiano, Jay Weatherill, en un comunicado.

El montaje, que fue inaugurado también por el subdirector ejecutivo de Neoen, Romain Desrousseau, se encuentra "operativo y distribuyendo energía al Mercado Nacional de Energía" para hacer frente a la crisis energética que afecta a Australia del Sur, señala el texto.

Los reguladores del mercado enérgetico incentivan a los usuarios para reducir su consumo en momentos críticosWeatherill destacó que el sistema Powerpack de 129 MWh (100 megavatios) se entregó 63 días después de la suscripción del acuerdo, un plazo anterior al que se impuso el director ejecutivo de Testal, Elon Musk, quien había prometido hacerlo antes de los cien días de la firma o de lo contrario sería gratis.

El sistema, que tiene la capacidad para abastecer a 30.000 hogares hasta por una hora en caso de un apagón severo, ya había comenzado en días anteriores parcialmente sus operaciones distribuyendo energía a la red eléctrica estatal.

Australia del Sur anunció en marzo pasado una partida de 500 millones de dólares australianos (379 millones de dólares estadounidenses o 332 millones de euros) destinada a un plan energético, donde se incluye la construcción de una planta de gas y la instalación de la batería.

Australia del Sur ha afrontado crisis de abastecimiento de energía que incluso han colapsado la red eléctrica en el verano austral, lo que ha obligado a los reguladores del mercado energético a ofrecer incentivos a los usuarios que reduzcan su consumo en momentos críticos.

El Operador Australiano del Mercado Energético advirtió recientemente de una escasez de gas para el verano 2018-19 en los estados de Nueva Gales del Sur, Victoria y Australia del Sur.