En 2004 Laia Marull (Barcelona, 1973) se metía en el papel de una mujer brutalmente maltratada con Te doy mis ojos (Icíar Bollaín). Trece años después se adentra en las profundidades de Nena, la víctima de otro maltrato, macabro e ilimitado, que se centra en el abuso mental.

La película, ópera prima de Fran Arráez, tiene un nombre que es la frase con que empieza la historia: Llueven vacas, y basada en el libro homónimo de Carlos Be.

Era mejor hacerse la tonta. Y nos decían: "Sé buena y calla"¿Por qué dijo primero que no a este papel?
No me veía volviendo a hacer otra vez de maltratada, y se lo dije así a Fran. Pero tras leer el texto dije: sí, yo quiero estar en esto.

Pocas veces se ha mostrado tanto el maltrato emocional...
Sí, este es el callejón sin salida que conduce al infierno.

¿Qué sintió como mujer?
El horror. También me interesó que en mi papel ella aún tiene inocencia, quiere entrar y gustar, que la quieran.

¿Fruto del mal amor romántico?
En el mal sentido, claro, por eso se siguen perpetrando esa lacras. Porque tenemos muchas cosas mal entendidas.

¿La que peor?
El machismo, y el problema es que está normalizado. Para erradicarlo ha de ser de acción, no de boquilla. Sin acción no cuenta el discurso. El discurso se queda vacío.

Ahí entra el maltrato: cuando solo te ves desde los ojos de élNo solo no nos dijeron que no podían llamarnos tontas sino que nos enseñaron a fingirlo, ¿no?
Sí, era mejor hacerse la tonta. Y nos decían: «Sé buena y calla», y callar es lo que nos ha jodido. Se han callado, y callan, hasta los abusos sexuales.

Y además se responsabiliza a la mujer por no irse de casa, por permitir, etc...
Se culpabiliza de todo a la mujer. La película cuenta muy bien que no viene el tortazo de repente. Porque si eso pasa el primer día, te vas corriendo, pero cuando llevas tiempo con maltrato psicológico, ya te dejas.

¿Hasta cuándo cargaremos con el sentimiento de culpa y con ese miedo al enfado del otro?
Es que lo tenemos metido. No hemos aprendido que podemos ser nosotras mismas y que el amor te haga crecer, no hacerte más pequeño y anularte.

¿Podría usted ver que llueven vacas?
Mi personaje sí, y si no las ve, las inventa; por amor mal entendido. Está bien entrar a cualquier juego, pero sin dejar de ver la realidad y a ti misma. Ahí entra el maltrato:cuando solo te ves desde los ojos de él.