El escritor, periodista y académico francés Jean d'Ormesson murió la pasada noche a los 92 años de una crisis cardíaca en su domicilio de Neuilly sur Seine, ciudad limítrofe con París, indicó su familia.

En un mensaje divulgado a los medios por su hija, la editora Heloïse d'Ormesson subrayó que su padre "siempre había dicho que se iría sin haberlo dicho todo y ha sido hoy. Nos deja libros maravillosos".

Había nacido en una familia de raíz aristocrática el 16 de junio de 1925 en París y el hecho de que su padre fuera diplomático (llegó también a ser ministro) le llevó a vivir durante sus adolescencia y juventud -tras haber pasado la niñez en un palacete- en países como Alemania, Rumanía o Brasil.

Estudió en la prestigiosa Escuela Normal Superior de la capital francesa en la inmediata posguerra del segundo conflicto bélico mundial y se especializó en letras, historia y filosofía antes de hacer su servicio militar en un comando paracaidista e iniciar su vida activa.

En 1950 e convirtió en secretario general del Consejo Internacional de la Filosofía y de las Ciencias Humanas en la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), del que llegó a ser presidente en 1992.

En 1973 la Academia Francesa le convirtió en uno de sus miembros, el más joven en ese momento

Desde comienzos de la década de los 50 inició su carrera en la prensa con la publicación de artículos en Paris Match, Nice Matin y Ouest France. Fue también durante muchos años uno de los impulsores de la revista Diogène (en la que hizo hasta de redactor jefe), creada por el filósofo Roger Caillois y especializada en ciencias humanas.

Pero lo que verdaderamente le hizo conocido en su faceta de periodista fue su paso por Le Figaro, controlado en aquel tiempo en parte por el padre de su esposa, Françoise Béghin, heredera de un gran industrial azucarero. Llegó a ser director de este diario conservador y director general de 1974 a 1977.

Como escritor, en 1956 se estrenó con L'Amour est un plaisir (El amor es un placer) y desde entonces publicó una cuarentena de libros.

En 1973 la Academia Francesa le convirtió en uno de sus miembros, el más joven en ese momento, como sucesor de Jules Romain en el asiento número 12.

Políticamente se situó durante toda su vida en la derecha, primero en tanto que admirador del general Charles de Gaulle. En 2007 explicitó su apoyo a Nicolas Sarkozy en las elecciones que en mayo de ese año le convirtieron en presidente de la República.

Jean d'Ormesson había contado en una entrevista cómo luchó contra el cáncer que se le había diagnosticado a comienzos de 2013 y su actitud ante la enfermedad: "no he pensado nunca en la muerte. Pensaba únicamente en curarme. Puse todas mis fuerzas en curarme".

Su último libro, Je dirai malgré tout que cette vie fut belle (Diré pese a todo que esta vida ha sido bella) le sirvió para, con su sempiterna ironía, afirmar que se sentía como un "antidepresor literario" que como tal merecía que su obra fuera reembolsada por la Seguridad Social.