Carmen Thyssen ha anunciado este martes que ha acordado con el Estado otra prórroga, hasta marzo, en la negociación sobre las nuevas condiciones de cesión de su colección privada a España y ha afirmado que Hacienda "tiene que estar también dentro del pacto: patrimonio y cultura".

El préstamo de su colección propia se firmó en 1999 por diez años y se fue actualizando de forma anual desde 2011. En 2016 se renovó la cesión por seis meses y, desde enero de este año, se han ido sucediendo distintas prórrogas, cada una de tres meses, excepto la acordada el pasado 12 de julio, que concluía el 31 de diciembre.

"Hemos alargado un poco por las fiestas y por todo. Serán tres meses más, hasta marzo", ha dicho este mediodía la baronesa a su llegada al Museo Nacional de Antropología, al que ha donado un penacho de los indios americanos.

Las cosas "van muy bien" y la intención "de ambas partes" es "llegar a un buen acuerdo", ha asegurado Carmen Thyssen, que pretende, según ella misma explicaba a mediados del pasado mes de febrero y como ha insistido hoy, que el acuerdo sea por otros "15 o 20 años", además de "movilidad" para sus cuadros, que ella valora en más de 1000 millones de euros.

Hemos alargado un poco por las fiestas y por todo. Serán tres meses más, hasta marzo

Las prórrogas se están encadenando, ha precisado, no porque haya "un problema": "Es que yo ya tengo una cierta edad y he de pensar en el futuro de los herederos". La negociación, ha subrayado, no se está encallando, ni tiene que ver con la venta o no, como se especuló, de cuadros como el Mata Mua, de Gauguin: "No es eso. Es, simplemente, llegar a un futuro para mis herederos".

La baronesa pidió en diciembre del año pasado la creación de una mesa conjunta con las partes implicadas: el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte; la Fundación Thyssen-Bornemisza; la Dirección General de Bellas Artes y Patrimonio Cultural y el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas.

"Por razones que desconozco -decía entonces- no ha sido posible crear esta Comisión", lo que la obligaba a "poner en marcha los mecanismos administrativos para iniciar el traslado" de su colección a otras sedes o países, una iniciativa que quedó paralizada tras comenzar "nuevas conversaciones" con el Estado.

No obstante, la viuda del barón Thyssen no ha querido aclarar si su colección, o parte de ella, podría ir al museo que el Louvre ha abierto en Abu Dabi, la capital de los Emiratos Árabes Unidos.

"El museo es precioso, espectacular. Siempre hay peticiones por parte de muchos museos del mundo, pero da la casualidad de que quiero a mi país y nos queremos todos los españoles y es por lo que debemos luchar", ha indicado, para añadir más tarde que Abu Dabi "seguramente hará una gran exposición temporal, o lo que sea. De momento hay proyectos de los que estamos hablando".

"Como buena catalana" ha deseado que el día 21 "salga lo mejor para Barcelona y para España; la buena voluntad tiene que ir por delante", ha dicho y ha adelantado que han decidido no "tocar" las obras que tiene en el Museo Nacional de Cataluña, "porque esto será efímero y pasará lo que debe pasar".

También ha anunciado sobre su proyecto de un museo en Sant Feliu de Guixols (Girona) que "está en marcha y que en dos años se inaugurará".

Para estas Navidades, que pasará con su familia en Andorra, "un país muy agradable con gente muy amable" y de donde ella y su hijo Borja son residentes desde 1992, ha pedido "calma y tranquilidad. Estamos todos muy acelerados".