El portal de noticias TMZ ha publicado el informe de la autopsia del vocalista de Linkin Park Chester Bennington, fallecido el pasado mes de julio, donde se demuestra que el cantante no consumió drogas cuando se suicidó.

El documento forense ha  confirmado la presencia de "una pequeña cantidad" de alcohol en la sangre del cantante en el momento de quitarse la vida. Sin embargo, no se han encontrado restos de drogas o MDMA en su organismo, como se consideró en la primera prueba toxicológica.

Este primer examen revelaba la ingesta de una droga "presumiblemente positiva", pero ahora los forenses descartan que Bennigton hubiera consumido éxtasis antes de suicidarse.

Esta hipótesis parecía coincidir con las declaraciones de Talinda, la esposa del cantante, que admitió que el exmiembro de Linkin Park sufría depresión y ya había intentado suicidarse en ocasiones anteriores. Aunque aún se desconocen los auténticos motivos de su muerte.

El pasado 20 de julio las autoridades encontraron al músico de 41 años ahorcado en su casa de Los Ángeles, donde hallaron una botella de cerveza y un bote de sedantes.