El senador demócrata por Minesota (EE UU) Al Franken anunció este jueves que renunciará a su cargo en las próximas semanas después de que hasta ocho mujeres le acusaran de acoso sexual en los últimos días.

"Hoy anuncio que en las próximas semanas renunciaré como miembro del Senado de Estados Unidos", dijo Franken en un esperado discurso en el pleno de la Cámara Alta, tras el aumento de las presiones dentro de su propio partido para que presentara su dimisión.

Algunas acusaciones son simplemente falsas, y otras las recuerdo de una forma diferenteFranken, quien había pedido disculpas por cualquier ofensa y se había prestado a ser objeto de investigación en el Comité de Ética del Senado, es uno de los senadores demócratas más populares e incluso su nombre llegó a sonar como un posible candidato a la presidencia para las elecciones de 2020.

No obstante, convencido de su inocencia, el senador quiso utilizar el foro parlamentario para defenderse de las acusaciones arrojadas contra él, las cuales ya había negado en algunos casos, y matizado en otros. Algunas de las alegaciones, dijo, son "simplemente falsas, y otras las recuerdo de una forma diferente".

"Estoy orgulloso de que durante mi tiempo en el Senado he usado mis atribuciones para ser un campeón en la defensa de las mujeres", afirmó ante sus colegas.

Ataque a Trump

Además, Franken no dudó en utilizar la atención mediática suscitada por su caso para atacar al actual presidente estadounidense, Donald Trump. "Soy consciente —insistió— de que hay algo de ironía en el hecho de que yo me vaya, mientras que un hombre que ha alardeado delante de las cámaras sobre su historial de agresión sexual es quien se sienta en el Despacho Oval".

El anuncio de dimisión del carismático senador demócrata se produce a cinco días de la elección especial al Senado por Alabama, a la que el aspirante republicano Roy Moore no ha renunciado, pese a ser objeto de acusaciones de acoso sexual a menores, una circunstancia que tampoco ha disuadido a Trump de darle su apoyo en los comicios.

Franken, de 66 años, antiguo comediante, y senador desde 2009, ha sido acusado de besar y tocar a mujeres sin su consentimiento en episodios ocurridos entre 2003 y 2010.

Su anuncio de dimisión llega asimismo en la misma semana en la que el también legislador demócrata John Conyers anunció que no se presentará a la reelección en las elecciones de 2018, tras más de 50 años en el Legislativo y a raíz de numerosas peticiones por parte de sus compañeros de partido para que dejara el escaño por otra serie de acusaciones de abuso sexual.

Vientres de alquiler

Y este mismo jueves, horas después del anuncio de Franken, se conocía asimismo otra dimisión, esta vez la de un republicano, el congresista por Arizona Trent Franks, quien anunció que abandonará su cargo en enero, después de que la Comisión de Ética de la Cámara de Representantes de Estados Unidos informara de la apertura de una investigación en su contra, igualmente por presunto acoso sexual.

La comisión ha indicado que abrirá una pesquisa para determinar si Franks ha incurrido en algún tipo de "conducta que constituya acoso o abuso sexual", según recogió la cadena de televisión estadounidense CNN.

Dada la atmósfera cultural y mediática actual, estoy seguro de que no podré ser investigado de forma justaFranks ha reconocido en un comunicado que ha hecho sentir "incómodos" a algunos miembros del personal al discutir sobre temas como fertilidad y maternidad subrogada, pero aseguró que jamás ha "intimidado físicamente o sexualmente" a ningún miembro del personal del Congreso.

En concreto, el congresista admite en su comunicado que su esposa y él se han enfrentado a problemas de fertilidad y han sufrido tres abortos, por lo que recurrieron a un vientre de alquiler (una sugerencia que, según las acusaciones, hicieron a dos de sus trabajadoras) para concebir a sus dos hijos, que son gemelos y nacieron en 2008.

Después de eso, "seguimos con el deseo de tener al menos un hijo más. Debido a mi familiaridad y experiencia con el proceso de subrogación, claramente me volví insensible en cómo la conversación de un tema tan personal podría afectar a otros", afirmó.

"Escarnio público"

Franks fue el patrocinador, el pasado mes de octubre, de un proyecto de ley respaldado por la Casa Blanca que prohíbe el aborto después de las 20 semanas de gestación. La propuesta, que tiene que pasar aún por el Senado, fue aprobada en la Cámara de Representantes, de mayoría republicana.

"Dada la atmósfera cultural y mediática actual, estoy seguro de que no podré ser investigado de forma justa por la Comisión de Ética de la cámara sin que la versión distorsionada de esta historia me pongan a mí, mis colegas y mi familia, ante un escarnio público", aseveró el congresista.

En este sentido, Franks manifestó que "en vez de permitir que se lleve a cabo un juicio sensacionalista mediático", ha decidido notificar a "la Cámara de Representantes que abandonará el Congreso el 31 de enero de 2018.

Estados Unidos vive desde hace unos meses una oleada de denuncias de acoso sexual, que comenzaron con el escándalo en Hollywood del productor Harvey Weinstein, y que se han extendido a la esfera política, como los casos de Franken y Franks, y privada, con movimientos como #MeToo (Yo también), para poner fin al silencio ante los abusos sexuales.