El exconseller de Interior de la Generalitat Joaquim Forn actualmente encarcelado, ha anunciado este martes a la dirección del PDeCAT que dejará el acta de diputado que consiguió en las pasadas elecciones catalanas del 21 de diciembre como parte de su estrategia de defensa para poder salir de prisión.

Junto al exvicepresident de la Generalitat Oriol Junqueras (ERC), son los dos únicos miembros del Govern que presidió el cesado Carles Puigdemont que permanecen encarcelados en el centro penitenciario de Estremera (Madrid) por orden del juez del Tribunal Supremo, Pablo Llarena. 

El magistrado ha desestimado ya en dos ocasiones la puesta en libertad provisional de Forn, Junqueras y los dos presidentes de las entidades soberanistas Òmnium Cultural y Assemblea Nacional Catalana, Jordi Cuixart y Jordi Sànchez.

Forn está acusado de los delitos de rebelión, sedición y malversación de fondos públicos durante el proceso independentista.

El exconseller prevé presentar el próximo miércoles un escrito de renuncia ante la cámara para que la Presidencia de la misma certifique la renuncia al escaño, que obtuvo al presentarse a las elecciones como número 7 de JxCat por Barcelona.

Después, los servicios jurídicos del grupo de JxCat deben dirigirse a la Junta Electoral Central para que certifique esta renuncia al acta y permita la entrada del siguiente diputado de la lista, que en este caso es el número 18 por Barcelona, Antin Morral i Berenguer.

Encarcelado desde el 2 de noviembre

Forn, cesado como conseller de Interior en aplicación del artículo 155 de la Constitución y encarcelado en Estremera desde el pasado 2 de noviembre como Oriol Junqueras, meditó abstenerse de participar en las elecciones del pasado 21 de diciembre, aunque finalmente decidió sumarse a la lista de JxCat en el número 7.

La renuncia de Forn se produce días antes de que se celebre en el Parlament la sesión de investidura del nuevo presidente de la Generalitat, que debe tener lugar como muy tarde el 31 de enero y en la que Carles Puigdemont aspira a ser elegido.

La estrategia de Puigdemont para lograr ser investido y su pulso al Estado complican la línea de defensa de los presos soberanistas

Precisamente, la estrategia de Puigdemont para lograr ser investido, pese a las reticencias de los propios letrados del Parlament a una investidura a distancia, y su pulso al Estado complican la línea de defensa de los presos soberanistas.

En la sesión constitutiva del Parlament, la semana pasada, Forn pudo delegar su voto, como los otros dos diputados presos, Oriol Junqueras y Jordi Sànchez, para la elección del nuevo presidente de la cámara catalana, Roger Torrent.

La Fiscalía ha pedido mantener en prisión a Forn y al expresidente de la ANC Jordi Sànchez, también diputado, en un informe que ha presentado este martes al juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena, que deberá ahora decidir sobre la petición de excarcelación de ambos.

Renuncia al escaño de los huidos en Bruselas, salvo Puigdemont

Mientras tanto, los diputados de JxCat y ERC en Bélgica, salvo Puigdemont, sopesan renunciar a su escaño en las próximas horas para blindar así la mayoría absoluta independentista en el Parlament.

Diversas fuentes soberanistas han explicado que es "probable" que Clara Ponsatí, Lluís Puig y Meritxell Serret dejen "pronto" su acta de diputados, aunque apuntan que Antoni Comín se muestra reticente a ello.

Con la sustitución de como mínimo tres diputados en Bélgica, y suponiendo que la CUP sumara sus votos a JxCat y ERC, los independentistas se asegurarían para la investidura al menos 68 votos, sin contar el de Puigdemont, pero sí el de los diputados que permanecen presos, que ya pudieron delegar su voto en la sesión constitutiva, y no haría falta recurrir al voto delegado de nadie.