El Parque Central, llamado a ser el futuro pulmón verde de València y el proyecto urbanístico más importante de la ciudad, empieza a ser ya una realidad visible. Las obras de la primera fase, que comprende 110.826 metros cuadrados, un 40% de la superficie total del parque, se encuentran en su recta final.

Los trabajos comenzaron el 4 de mayo de 2015 y corresponden al ámbito delimitado por la playa de vías del ferrocarril, la calle Filipinas y la avenida Peris y Valero, junto al viaducto de Giorgeta. Esta actuación, que permite avanzar en la realización de la gran zona verde sin depender en un primer momento del soterramiento de las vías del ferrocarril que parten València en dos, es una reivindicación histórica de los barrios del sur, que desde hace décadas han denunciado la incomunicación derivada de la existencia de la playa de vías.

Con esta primera fase, Ruzafa y Malilla serán los más beneficiados, ya que las obras, además de habilitar grandes espacios verdes, supondrá la creación de dotaciones públicas municipales deportivas, educativas y sociales en las antiguas naves ferroviarias que se han rehabilitado.

En cuanto a los plazos de finalización de las obras, tanto desde la Sociedad Parque Central (participada por las administraciones central, autonómica y local) como desde el Ayuntamiento optan por la prudencia y explican que, una vez concluidos los trabajos, los técnicos municipales tendrán que revisar las instalaciones para comprobar que todo está correcto y se pueden recepcionar.

Con el ejemplo reciente del parque urbano de Malilla, donde la presencia de torres eléctricas de media tensión dilató su apertura, se resisten a establecer una fecha concreta de apertura. La comisión ejecutiva de la Sociedad fijará este miércoles, en una reunión, el calendario de las próximas actuaciones. El último plazo fijado por el Ayuntamiento apuntaba al mes de marzo, aunque problemas relacionados con el granito de las fuentes podrían retrasarlo a junio.

Bancos en su sitio y naves rehabilitadas

El mobiliario urbano ya se encuentra instalado en algunos viales, y tres de las cuatro naves que albergarán dotaciones municipales están prácticamente finalizadas.

Respecto a los espacios, en estos momentos se está llevando a cabo la plantación de un millar de árboles y de 85.000 plantas arbustivas. El grueso de la plantación debía haberse iniciado en septiembre-octubre, pero las altas temperaturas registradas en octubre demoraron la instalación de los arbustos hasta noviembre.

La Huerta Jardín, donde la plantación comenzó hace un par de semanas, es el espacio más avanzado. En el Jardín de los Niños también se están colocando especies vegetales y diferentes zonas de juegos: carruseles, columpios, balancines, una plataforma deslizante, rocódromo y mesas de ping-pong.

En la plaza de las Artes, la rehabilitación de las naves 1, 3 y 4 está prácticamente finalizada, apuntan desde la Sociedad Parque Central. Además, hace unas semanas se retomó la reconstrucción del muelle 4, colindante con Peris y Valero, mientras que el muelle 3, que da a Filipinas, está casi terminado.

También están en ejecución otros elementos como pavimentos, canales, fuentes y muros verdes, donde se instalarán más de 13.000 plantas para formar un manto vegetal. El vallado perimentral que separará esta fase de las vías medirá 490 metros lineales y 3 de altura y está formado por paneles de hormigón del mismo diseño que los muros de la Huerta Jardín. El vallado exterior tendrá 590 metros de longitud y ocho puertas de acceso. El parque también tendrá una zona de socialización de perros recayente al viaducto.

Otro inconveniente ha sido el conflicto con un concesionario de coches, que se ha negado a abandonar la parcela que ocupaba, lo que ha impedido completar un acceso y un espacio de juego dentro del Jardín de los Niños. El Ayuntamiento aprobó el pasado 2 de febrero su desahucio y, si sigue negándose a irse por voluntad propia, el Consistorio recurrirá al juez.

El sueño de Gustafson

El diseño del Parque Central es obra de la paisajista norteamericana Katrhyn Gustafson, que fue la elegida para llevar a cabo el proyecto urbanístico más importante de la historia de València, ya que está supeditado al soterramiento de las vías del tren que actualmente dividen en dos el sur de la ciudad.

El despacho de Gustafson se ha aliado con dos empresas valencianas de ingeniería, Nova y Grupotec, y con Borgos Pieper. La constructora es la UTE Pavasal-Dragados.