Este miércoles 4 de abril arranca la campaña de la renta del ejercicio de 2017, aunque desde el 15 de marzo ya se pueden consultar los datos fiscales a través de la nueva app de Hacienda, que permite presentar la declaración siempre y cuando no se necesite añadir información al borrador facilitado por la Agencia Tributaria.

La gran novedad de este año beneficiará, según los cálculos de Hacienda, a casi cinco millones de contribuyentes. A través de ella se podrá obtener el número de referencia y presentar la declaración de hasta 20 NIFs diferentes.

Además de la nueva app para cumplir con Hacienda en un solo clic, otra novedad es el plan Le Llamamos, que incrementa la asistencia telefónica con el objetivo de reducir el número de personas que soliciten ayuda presencial. Y es que, la pasada campaña, de los ciudadanos que acudieron a las oficinas, 860.000 se limitaron a confirmar el borrador sin introducir ningún cambio.

Antes de confirmar, conviene repasar y actualizar, en caso de que fuera necesario, la información referente a la situación familiar, a la vivienda, a los ahorros, a las donaciones, a las inversiones y a los cambios que atañan al patrimonio personal:

Vivienda

Qué declarar si eres inquilino, propietario o arrendador
Los préstamos hipotecarios solicitados después del 1 de enero de 2013 ya no desgravan. Así que si eres de los que se ha lanzado a la compra de una vivienda en el último año, Hacienda no te va a compensar. Pero si la compraste antes de 2013 y ya te has deducido por este concepto en declaraciones anteriores a la de 2013, entonces sí te pagará el 15% de las cantidades satisfechas, con un límite de 9.040 euros.

Hacienda no te gravará si eres de los que consiguió recuperar el dinero por una cláusula suelo abusiva, pues este importe no hay que declararlo.

Si vives de alquiler, cobras un máximo de 24.107 euros brutos anuales y tu contrato de arrendamiento comenzó antes de 2015, también recibirás un descuento de las cuotas pagadas. Una ayuda que podrás sumar a las que las comunidades autónomas también dan por este concepto. Por otro lado, los propietarios que tengan una casa arrendada y esta sea la vivienda habitual de los ocupantes también podrán deducirse el 60% de los ingresos percibidos.

Hijos

Novedad: mínimo familiar por descendientes
Las mujeres que coticen a la Seguridad Social y tengan hijos menores de tres años tienen derecho a una deducción de 1.200 euros anuales al hacer la declaración de la renta. Esta ayuda se puede solicitar por adelantado a razón de 100 euros al mes. A esto hay que sumar las ayudas que dan las comunidades autónomas. Por ejemplo, en Madrid, el nacimiento del primer hijo desgravará este año con 600 euros, 750 si se trata del segundo y 900 si es el tercero o más. Las familias numerosas pueden recibir deducciones en la cuota diferencial de 1.200 euros anuales.

Una de las novedades de este año es el mínimo familiar por descendiente, que incluye también a personas a quienes el contribuyente tenga atribuida la tutela o el acogimiento por resolución judicial.

En Galicia, las familias podrán deducirse los gastos destinados al uso de las nuevas tecnologías en los hogares. Y en Madrid, Aragón y Valencia, entre otras, los gastos derivados de la educación de los hijos también cuentan.

Herencias

¿Tengo que hacer la última declaración del fallecido?
Si en 2017 perdiste a algún familiar directo, no tendrás que declarar los bienes heredados (por estos ya habrás pagado el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones) sino las ganancias que te hayan generado, por ejemplo los intereses devengados por los ahorros recibidos o la renta recibida de haber alquilado un piso.

Y por otro lado, tendrás también que realizar la declaración del allegado fallecido. Para ello, deberás presentar su declaración en la modalidad individual e integrar las rentas obtenidas hasta el momento de la muerte, realizando, en su caso, el pago de la deuda resultante. Ahora bien, si el resultado de dicha declaración es ‘a devolver’, para tramitar la devolución y obtener el pago, los sucesores deberán cumplimentar el impreso modelo H-100 ‘Solicitud de pago de devolución a herederos’ y adjuntar documentos como el certificado de defunción, el libro de familia, las últimas voluntades, el testamento y el justificante de pago del Impuesto de Sucesiones y Donaciones (el plazo máximo es de seis meses).

Acciones

¿Si era accionista del Popular y canjeé por el Santander?
Muchos accionistas de las ampliaciones de Banco Popular canjearon sus acciones por los denominados Bonos Fidelización del Santander, pero también hay quienes no los canjearon. El tratamiento fiscal de esta compensación está generando una de las nuevas dudas fiscales más importantes en este ejercicio. Antonio Gallardo, desde iAhorro, explica que "los canjes de acciones pueden parecer una operación neutra, ya que fiscalmente primero se imputan las pérdidas calculadas como la diferencia entre el valor de compra de las acciones en la ampliación de capital menos el valor de transmisión cuando el Popular fue adquirido por el Santander, que fue a cero euros, con lo que la pérdida es por el valor total comprado que se compensa con entrega de los bonos de fidelización en compensación por dicho rendimiento del capital mobiliario negativo. A partir de ese momento lo que sí tributarían serían los pagos periódicos de los bonos". El capital está garantizado al 100% solo para los accionistas cuya inversión era igual o inferior a 100.000 euros.

Estudios

Gastos para reciclaje o capacitación profesional
Desde el 1 de enero de 2017 se ampliaron los supuestos en los que no tendrán la consideración de retribuciones en especie los estudios dispuestos por instituciones, empresas o empleadores y financiados directa o indirectamente para la actualización, capacitación o reciclaje de su personal, cuando vengan exigidos por el desarrollo de sus actividades o las características de los puestos de trabajo, incluso cuando su prestación efectiva se efectúe por otras personas o entidades especializadas.

Tras esta modificación, se entiende que los estudios han sido dispuestos y financiados indirectamente por el empleado cuando se financien por otras empresas o entidades que comercialicen productos para los que resulte necesario disponer de una adecuada formación por parte del trabajador, siempre que el empleador autorice tal participación.