Las líneas circulares 90 y 89, que discurren por la ronda de Tránsitos en ambos sentidos alrededor de la ciudad, y las nuevas 99 y 92, activadas tras las dos oleadas de cambios en la red pública de autobuses, son las más utilizadas de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) de València.

El ranking de los trayectos con más demanda está encabezado por las líneas 90 y 89, que rodean el tercer anillo urbano perimetral, con cerca de 20.000 usuarios diarios. A continuación figuran la 99, puesta en marcha en julio de 2016 entre el Cabanyal y el Palacio de Congresos, y la 92 (Campanar-Malvarrosa, rebautizada a partir de la antigua 2 desde el pasado mes de febrero), ambas con 17.000 viajeros en un día tipo. La 71 (La Luz-Universidades) alcanza un promedio de 13.000 usuarios diarios, y la 93 (av. del Cid-Paseo Martímo), 95 (Jardín del Turia), 19 (Ayuntamiento-Marina-Malvarrosa), 64 (Benicalap-La Fe) y 9 (La Torre-Alameda) completan el top ten con cifras superiores a los 10.000 viajeros de media al día.

De este modo, dos de las nuevas líneas puestas en marcha en las dos últimas remodelaciones de la red se han colado entre las más demandadas por los viajeros. El caso más llamativo es el de la 99, que desde julio de 2016 conecta el Palacio de Congresos con la estación de Renfe del Cabanyal, un recorrido que la última tanda de cambios amplió hasta la Malvarrosa fruto de las peticiones vecinales de este último barrio. Se ha convertido en la tercera línea con más demanda, ya que conecta a través de la ronda sur hospitales de referencia como La Fe, el Doctor Peset y el General, centros comerciales y la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Anteriormente, el itinerario era explotado por una concesión de la Generalitat, que fue suprimida hace casi dos años, cuando la EMT la integró en su oferta tras un acuerdo entre las administraciones autonómica y local.

La cuarta línea más usada por los viajeros es la 92, que discurre entre Campanar y la Malvarrosa y es fruto del cambio de denominación de la antigua 2. Junto con esa novedad, la línea empezó a operar el pasado mes de febrero con 14 autobuses híbridos articulados, dada la elevada demanda que presenta.

Precisamente, la EMT acaba de licitar la compra de 36 nuevos autobuses híbridos articulados por 15,55 millones de euros (IVA no incluido), que prevé destinar a las líneas con mayor volumen de viajeros. Fuentes de la empresa municipal admiten que la 99 "será una de las candidatas" a la hora de adjudicar estos nuevos vehículos por su elevado número de usuarios, que no ha dejado de crecer desde que se puso en funcionamiento en julio de 2016.

Los pliegos de la licitación, aprobados el pasado 5 de marzo, incluyen las características que la EMT demanda a las empresas interesadas, entre ellas que el motor sea diésel/biodiésel, la instalación de cámaras de seguridad en el interior de los autobuses, las dimensiones del vehículo (entre 17,40 y 18,50 metros de longitud) o las condiciones para el óptimo desempeño de la labora del conductor. Se trata, según recoge el documento, de garantizar al usuario "el máximo de seguridad, confort y accesibilidad".

La empresa pública también acaba de estrenar recientemente su primer autobús 100 eléctrico, una iniciativa que incluye en su plan global de reducción de emisiones, que prevé una disminución del 30% de gases contaminantes en 2030.

Aumentos y descensos tras los cambios

Incrementos. Los tres primeros días con los cambios en las líneas del pasado mes de febrero se saldaron con un aumento de viajeros del 48% en la línea 99 respecto a los mismos días de 2017.

Otras líneas. La 92 fue la segunda que más creció (un 19%), seguida de la 98 (15,5%), 18 (7.3%), 95 (6,9%) y la 25 (6,1%), según los datos que ofreció el Ayuntamiento.

Las que pierden. Las líneas peor paradas con las modificaciones son la 93 y 94. Esta última ha dejado de prestar servicio en el eje de la avenida del Puerto, y la primera resulta de la fusión de las antiguas 3 y 41.