Empanada de pulpo, fideuá de pulpo, pulpo con ali-oli, pulpo a la gallega... El pulpo está de moda. No falta en celebraciones, comidas familiares, o en las ferias del sur de la península, como la de abril en Sevilla.

Este fenómeno también ocurre a nivel internacional. Su consumo está en auge en países como Estados Unidos o Japón, tal y como publicaba la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) en un informe que analiza la situación del mercado del pulpo hasta junio de 2017.

Su demanda aumenta pero las capturas disminuyen a nivel global, por lo que la FAO preveee que los precios sigan creciendo. En Galicia, las capturas también han descendido. "El 2016 fue un año atípicamente bueno, pero este año es muy flojo. Esto se mueve por ciclos, no quiero creer que sea un declive", afirma José Manuel Rosas, presidente de la Cofradía de Pescadores de Bueu, una de las principales lonjas en descarga de pulpo.

Según datos de la Consellería Do Mar, hubo un descenso en los kilos capturados de este cefalópodo del 36,42% entre el año 2016 y el 2017. "El pulpo cuesta el doble con respecto al año pasado. Ahora un pulpo de más de dos kilos está a 14,65€ el kilo, cuando su precio habitual era de 7 u 8 euros", dice Rosas.

"No creo que volvamos a ver al pulpo a los 4€ de 2013, puede bajar un poco, pero no volverá a estar por debajo de los 9,99€", opina José Luis Canosa, gerente de Frigoríficos de Camariñas, una empresa que vende 6 millones de kilos de este cefalópodo al año. 

El pulpo marroquí fija el precio de mercado

Es sabido que las rías gallegas no pueden hacer frente a la fuerte demanda de este producto. Algo que convierte a España en uno de los principales importadores de pulpo proveniente de Marruecos. Es este el pulpo que fija en mayor medida el precio de mercado y sus capturas han descendido.

"Empezó a flojear en la campaña de invierno de 2017, la siguiente campaña fue más o menos normal, y la última ha sido también bastante mala, aunque falta por vender el pulpo congelado a bordo", cuenta Canosa. Según indica el empresario, el precio del pulpo ha aumentado 4€ el kilo de media desde enero de 2017 a abril de 2018.

Por su parte, Rosas insiste en la necesidad de identificar correctamente los productos. "Demando que venga debidamente identificado de dónde proviene el pulpo. Se venden muchos pulpos diciendo que proceden de Galicia cuando no es cierto", concluye.

El aumento del precio ya se nota en los restaurantes

El pulpo se está convirtiendo en un artículo de lujo. Su precio va in crescendo y los bolsillos lo perciben, algo que se ha visto reflejado en el mercado y en el sector de la hostelería, donde se ven obligados a subir el coste de las raciones.

Casiano Méndez, gerente de la Pulpería Asador Á Feira de Orense, cuenta que desde su establecimiento ya saben que subir el precio del pulpo en su carta es inevitable. "Estamos notando mucho el aumento en el precio; desde 2016 viene creciendo, pero la de este año ha sido una subida muy acentuada por lo que por desgracia tenemos que cambiar el precio de las raciones", afirma.

También en Madrid se enfrentan a este problema. "El aumento en el precio nos afecta mucho. Nosotros intentamos contener el precio, ha subido en carta pero no en la misma medida en la que aumenta para nosotros el precio del producto", dice Rafa Nuche, del restaurante Casa da Troya, situado en Madrid y especializado en comida tradicional gallega.