La ciudad de València extenderá a finales del presente año 2018 el contenedor marrón, destinado a la recogida selectiva de materia orgánica, al 51% de la población y llevará su uso al 100% en 2019. La iniciativa ha sido testada con un plan piloto desde noviembre de 2016 en los barrios de Benimaclet, San Marcelino, Campanar y Sant Pau, donde se han recogido hasta la fecha 2.952,638 toneladas de residuos procedentes de restos de comida o de plantas.

La intención del Ayuntamiento es, en palabras del alcalde Joan Ribó, "hacer lo que los labradores hacían antiguamente: recoger los residuos para compostar". De hecho, el tratamiento de estos residuos, permitirá elaborar un abono "de calidad" y, al mismo tiempo, evitará la llegada de miles de toneladas de basura a los vertederos. En última instancia y a largo plazo, la venta de este abono y la disminución de aportes a los vertederos repercutirán en un descenso de la tasa Támer, que se paga con la factura del agua por el tratamiento de las basuras.

El plan diseñado por el área de Medio Ambiente prevé ampliar el ámbito de los contenedores marrones desde los 55.000 habitantes de la primera fase a 350.000 en la segunda, es decir, el 45% de la ciudad de València, entre el 5 de noviembre y el 17 de diciembre de 2018. Entre ambas suman el 51% de los residentes del término municipal.

Esta segunda fase contempla la extensión a l'Olivereta, Patraix, Jesús, Campanar, la Saïdia, Rascanya, Benicalap, Benimaclet, Benimàmet y Quatre Carreres. En estos distritos se instalarán 1.370 contenedores de carga lateral y 100 contenedores de carga trasera. La tercera fase, que alcanzará al total del término municipal en 2019, supondrá, según los cálculos del Ayuntamiento, la recogida de 35.000 toneladas de materia orgánica al año.

Los objetivos de la medida anunciada por el Ayuntamiento son varios. Por un lado, se pretende suprimir un tercio de los residuos que acaban en vertederos, eliminar el metano que generan al descomponerse (y por tanto reducir la contaminación atmosférica), generar un abono de calidad para sustituir los químicos en la agricultura y disminuir la contaminación del agua subterránea en grandes zonas de la ciudad y de la huerta circundante, donde en ocasiones se supera hasta en tres veces el nivel permitido de nitratos.

Respecto a la información a la población, la concejala de Medio Ambiente, Pilar Soriano, ha anunciado la puesta en marcha de campañas en medios de comunicación para dar todos los detalles a los ciudadanos, tanto del calendario como de la separación de los residuos y del uso correcto de los contenedores.

El incremento previsto del coste será de 6,3 euros por habitante y año. Según Soriano, pronto se aprobará un precio público para el compost que se obtenga del tratamiento de los residuos orgánicos, lo que supondrá un ingreso nuevo para el Emtre, la entidad metropolitana que gestiona las basuras. "La recogida es municipal y se paga con el IBI, que no se verá aumentado ni disminuido, pero sí habrá un descuento futuro en la tasa Támer", ha afirmado la concejala.

¿Qué tipo de bolsas habrá que usar?

El Consistorio está en conversaciones son supermercados para que ofrezcan bolsas especiales compostables a sus clientes, lo cual sería "deseable", pero no es imprescindible, ha afirmado Soriano. Además, pretenden que se vendan "a un precio moderado" para fomentar su uso.

La aplicación de esta medida es una exigencia de la Unión Europea para 2020, pero, según Ribó, "España va muy retrasada y la València que encontramos en 2015 ni se planteó iniciar este tema". Además, Barcelona es la única de las grandes capitales españolas con esta medida en funcionamiento. En Madrid se ha empezado a aplicar por fases, pero no en Sevilla, Málaga ni Zaragoza, según Ribó.

Zonas sin contenedores en la calle

El plan incluye una prueba piloto puerta a puerta para extender la recogida selectiva de basuras a los almacenes situados en los interiores de edificios. Desde hace unos años, es obligatoria la presencia de estos habitáculos en los interiores de complejos residenciales, por lo que se extenderá la recogida de materia orgánica, vidrio, papel y cartón y envases en los 40 puntos situados en los PAI de Moreras, Quatre Carreres, Sociópolis y Benicalap donde ya se recogía el contenedor genérico. De este modo, el Ayuntamiento pretende conseguir zonas sin contenedores en la calle.