La cantante israelí Netta, vencedora del festival de Eurovisión 2018 con la canción Toy, ha zanjado la polémica con Salvador Sobral después de que este le hubiese entregado el trofeo del certamen, un micrófono de cristal.

"Sentí que me respetó cuando me dio el micrófono (el trofeo). Y... solo le envié amor", ha dicho en una respuesta muy aplaudida por la prensa internacional. Sobral, ganador en la edición de 2017, calificó de "horrible" el tema de Netta, unas declaraciones ante las que la israelí ya había respondido esta pasada semana en Twitter: "Solo le envío amor a Salvador y a todos los artistas de todos los géneros".

Sobre su actuación en el Altice Arena de Lisboa, Netta ha asegurado que competía solo consigo misma y que "nunca" estuvo nerviosa con su actuación.

La cantante, que se ha impuesto con un total de 529 puntos en una reñida votación, fue preguntada en la rueda de prensa posterior a la gala si sintió presión ante la representante chipriota, Eleni Foureira, quien le arrebató la posición de favorita en las apuestas días antes de la final.

"Estaba compitiendo conmigo misma, nunca estuve nerviosa con mi actuación. Creo que todo el mundo actuó de forma increíble, incluido Eleni, y bueno... alguien tenía que ganar", comentó entre risas.

Netta, que se emocionó cuando la prensa israelí le recordó que hace apenas medio año dudaba de sí misma, agregó que comparar géneros musicales o artistas muy diferentes para elaborar una lista de favoritos "es divertido", pero no demasiado útil.

La israelí aseguró además que no recuerda demasiado bien el momento en que ganó y solo sabe que había "varios hombres gritando" delante de ella. "Me preguntaba qué estaba pasando", confesó.