La final de la 63ª edición del Festival de Eurovisión ha sido la más vista en TVE desde 2008, cuando actuó Rodolfo Chikilicuatre. El efecto Almaia y el éxito de Operación Triunfo han sido claves este año para lograr la cifra más alta de audiencia desde hace diez años: la retransmisión de la gala fue seguida por un total de 7,17 millones de espectadores, con una cuota de pantalla del 43,5% —el mismo porcentaje que el de 2012, con Pastora Soler como representante—.

En el certamen, emitido este sábado por la noche en TVE desde Lisboa (Portugal), los representantes de España, Amaia y Alfred, quedaron relegados al puesto número 23 de 26, una posición muy por debajo de la que logró en 2008 Chikilicuatre —quedó en el puesto 16—, cuando 13.873.000 personas (78,1% de cuota) vieron el festival.

Según ha informado RTVE en un comunicado, las votaciones del festival fueron seguidas por 8,11 millones personas (51,2% de cuota), también el mejor dato desde la final de 2008. Precisamente, durante las votaciones se produjo el 'minuto de oro' del día, a las 00.27 horas, con un total de 8,75 millones de espectadores y un 57,9% de cuota.

Comparando con los datos de las votaciones de 2017, cuando fueron vistas por 5.219.000 espectadores y un 35,1% de cuota de pantalla, la audiencia también ha mejorado este año: ha aumentado en 16,1 puntos porcentuales y 2,89 millones de espectadores respecto al año en que actuó Manel Navarro.

Más de 6 millones de personas, pendientes de 'Almaia'

La actuación de Amaia y Alfred interpretando Tu canción se produjo a las 21.20 horas de la noche, y reunió a una media de 6,23 millones de espectadores y un 41,6% de share. Respecto al año anterior, la actuación ha ganado 8,3 puntos porcentuales de aceptación y ha aumentado en 572.000 espectadores.

Asimismo, la audiencia media de esta edición del festival se ha incrementado en cerca de 2,7 millones de espectadores y 14,9 puntos porcentuales respecto a 2017. Hasta 16,12 millones de personas siguieron en algún momento la final de este año de Eurovisión, en la que Israel se alzó como ganadora con la actuación de Netta y su canción Toy.

Audiencia de los espectadores invitados

Con respecto a los invitados —aquellos espectadores 'extra' que acompañan al miembro "habitual" en un hogar con audímetro y que hasta ahora no obtenían representación en las audiencias—, esta edición de Eurovisión ha congregado ante el televisor a 728.000 espectadores, lo que se traduce en una cuota del 60,2% entre el total de invitados que consumían televisión en el momento de la retransmisión del Festival. Esto supone un incremento de audiencia entre los invitados de un 30,9% y 172.000 espectadores.

La actuación de los triunfitos españoles la vieron un total de 569.000 invitados, un 53% de cuota entre invitados, mientras que las votaciones registraron una audiencia de 815.000 invitados y un 68,2% de cuota.

Un 187% más de seguidores por Rtve.es

Respecto a los seguidores por internet, el concurso fue seguido en directo a través de todas las señales de RTVE.es por más de 262.000 visitantes únicos, un 187% más que en la edición anterior y un 58% por encima del dato conseguido en 2017.

De los visitantes que conectaron con la emisión en directo de RTVE.es, más de 93.000 siguieron la retransmisión alternativa, narrada por Pedro L. Manjón, Soraya Arnelas y Carolina Iglesias (Percebes y Grelos), sumando así cerca de 20.000 usuarios (27%) respecto a la edición de 2017.

Además, OTVisión Final, el programa previo a la final dirigido por Irene Mahía y Pedro L. Manjón, congregó a 25.566 visitantes únicos, el triple del dato conseguido con el Spain Calling: Aloha Edition de 2017, en el que fueron 8.264 los seguidores.