La lista de espera de la dependencia, aquella que forman las personas que esperan la resolución de su expediente o la percepción de su prestación tras ser aprobada, se ha reducido en la Comunitat Valenciana casi a la mitad en los últimos tres años, en concreto un 48%. Según los datos a 3 de mayo de este año de la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas, en esta situación se encuentran 21.436 personas, frente a las 44.686 del 1 de julio de 2015. Todo ello después de triplicarse las solicitudes y de dispararse un 59% el número de beneficiarios, hasta los 66.731 del último recuento, una cifra nunca antes alcanzada.

Este es el panorama general del sistema valenciano de atención a la dependencia tras casi tres años de gestión del actual Consell, y en concreto de la vicepresidenta y titular de la Conselleria, Mónica Oltra, cuyo principal reto cuando accedió al cargo era acabar con el atasco en la tramitación de estas prestaciones. Para ello, se ha reorientado la gestión a través de los ayuntamientos mediante los servicios sociales municipales, de forma que la tramitación se ha agilizado.

Además, se ha formado a 537 personas valoradoras (frente a las 17 en plantilla que había en 2015) y se ha eliminado burocracia, ya que desde el pasado 1 de enero de 2018 son los propios ayuntamientos quienes envían el expediente a la plataforma común y se evita el tapón en los servicios centrales autonómicos. De hecho, según ha indicado, en los últimos tres meses se han aprobado una media de 2.500 expedientes al mes.

En cuanto a las prestaciones, desde 2016 se elevaron a las cuantías máximas, lo que benefició a más de 9.600 personas, y los pagos se pusieron al día, frente a los tres meses de retraso de septiembre de 2015. En el catálogo de prestaciones, la cercanía de los servicios municipales permite focalizar mejor el recurso que se asigna a la persona en situación de dependencia y la compatibilidad entre los mismos. En esta lista figuran la promoción de la autonomía personal, las viviendas tuteladas, el servicio de teleasistencia, la ayuda a domicilio, los centros de día, la atención en residencias, la asistencia personal o la prestación económica para cuidados en el entorno familiar.

Además, se ha creado la prestación económica de Garantía de Servicio Residencial (el programa Queda't a prop), para que cualquier persona tenga derecho a una plaza residencial pública o concertada en un radio de 20 kilómetros respecto a su domicilio, del que ya se benefician 663 personas.

En el ámbito presupuestario, la inversión ha crecido desde los 429,5 millones de euros destinados en 2014 hasta los 630 millones de euros consignados en las cuentas públicas de la Generalitat para el presente ejercicio 2018. De este total, el Estado aporta 70 millones de euros, el 12%, frente al 18% de media en el conjunto de comunidades autónomas.

Situación ideal: en torno a 90.000 beneficiarios

Oltra ha atribuido el incremento de las solicitudes al "boca a boca de que el sistema funciona". Según ha manifestado, su departamento mantiene "el compromiso de acabar con las listas de espera a finales de 2018" y sus colaboradores cifran entre 80.000 y 90.000 el número ideal de beneficiarios que, por población, debería alcanzar el sistema de la dependencia en la Comunitat Valenciana.

La espera media actual es de 1 año y 3 meses, frente a los 4 años y 6 meses de 2015. Según el Observatorio Estatal de la Dependencia, la valenciana es una de las comunidades que más ha mejorado en sus indicadores, si bien aún tiene recorrido para dejar definitivamente atrás el furgón de cola. Tal y como ha recordado Oltra, en los primeros años de aplicación de la ley, "muchos solicitantes morían sin tener reconocido el derecho".