La ciudad de València es una de las más contaminantes a nivel lumínico del mundo. Según el alcalde Joan Ribó, figura entre el tercer y el cuarto puesto de este particular ranking. Para combatir este fenómeno, y de paso conseguir un importante ahorro en la factura de la luz municipal, el Ayuntamiento va a poner en marcha la segunda fase de su Plan de intervención en el alumbrado público, financiado por el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) con cuatro millones de euros y que supondrá la renovación de 7.786 farolas con tecnología LED.

La actuación, según ha detallado este lunes el concejal de Gobierno Interior, Sergi Campillo, en una rueda de prensa junto a Ribó, se divide en dos intervenciones diferenciadas. Por un lado, se van a sustituir las luminarias de las llamadas farolas València (esféricas, instaladas en columnas de gran porte), con la renovación en 5.844 de estas unidades y la desinstalación definitiva de otras 312, que en algunos casos están ancladas a los edificios y son innecesarias por tener próximo otro punto de luz.

Con esta intervención se prevé lograr un ahorro del 85% en la factura eléctrica que paga el Consistorio. Pero, además del ahorro energético y económico, esta renovación permitirá acabar con la contaminación lumínica que generan estas farolas, ya que se cambiará la bola que enfoca hacia todas las direcciones por una luz dirigida hacia abajo, lo que repercutirá en menos molestias para los vecinos que viven en las primeras plantas de bloques de viviendas. Las luminarias de este tipo están instaladas principalmente en las grandes vías, la avenida Blasco Ibáñez, la marginal izquierda del río (junto a Viveros), Botánico Cavanilles y otras grandes avenidas.

La segunda parte del plan consistirá en la instalación de tecnología LED en 1.942 unidades de farola modelo Fernando VII, donde se sustituirán las bombillas por placas también enfocadas hacia abajo y de menor consumo, en las que además se cambiarán los cristales translúcidos por otros transparentes. Según Campillo, su departamento consultará las demandas de la Federación de Asociaciones de Vecinos de València para decidir en qué zonas deben actuar de forma prioritaria.

De este modo, el plan supondrá en total la renovación  de 7.786 farolas, que unidas a las 31.697 de la primera fase supondrán aproximadamente el 50% de las que hay en la ciudad de València, donde se superan los 100.000 puntos de luz. Cuando el plan esté implementado, la potencia instalada pasará de 3.276,83 kW a 490,39, es decir, un 85% menos, lo que hará bajar el gasto actual de 1,2 millones de euros a apenas 176.792,09 euros.

Ribó ha afirmado que el actual Gobierno municipal ha "apagado zonas que estaban sobreiluminadas" y ha puesto como ejemplo la existencia de farolas en un puente con 12 focos apuntando hacia el cielo. Campillo, por su parte, ha destacado la inversión de 14,4 millones de euros en alumbrado, lo que va a permitir que en cuatro años se haya cambiado "más del 50% del alumbrado de la ciudad".