La ministra de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, Magdalena Valerio, ha asegurado que van a conciliar la "sensibilidad y la humanidad" con el respeto a la legislación vigente tras la llegada al puerto de Valencia de los 630 migrantes que viajan en el Aquarius.

Así lo ha puesto de manifiesto este domingo en una entrevista en La Mañana de Fin de Semana en la Cope, en la que ha destacado que estas personas no podían estar "vagando a la deriva" por el Mediterráneo en un barco, "condenados" a perturbaciones "muy graves" de su salud, "incluso a la muerte".

En la misma línea, Valerio ha subrayado que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, "ha tenido claro" que esta situación era una cuestión de "estricta humanidad". "No vamos a adelantar acontecimientos, primero vamos a ver en qué condiciones vienen estas personas", ha dicho en referencia al trato que recibirán los migrantes del Aquarius.

Para la ministra, "lo primero" es ver la salud de los migrantes y después analizar "caso a caso". "Vienen menores, que pasarán a depender de la Generalitat de Valencia. Hay que ver el resto de personas que vienen si demandan asilo", ha precisado.

Respecto a la llegada de pateras desde Marruecos, coincidiendo con la llegada del Aquarius, Valerio ha apuntado que "ni muchísimo menos" se trata de un "pulso" de Marruecos con el Gobierno de España, sino que la llegada de pateras "es algo habitual" que "se suele incrementar" con el buen tiempo. "No hay que unir el Aquarius a la llegada de pateras al sur de España, que es algo que está sucediendo con mucha asiduidad. No creo que sea un pulso", ha defendido.

Por otro lado, la ministra ha señalado que el Gobierno español va a ir al Consejo de Europa con el mensaje de que el continente, en su conjunto, "tiene que tomar conciencia de la necesidad de tener una política migratoria a la altura de lo que se merecen los tiempos".