La tendencia a la disminución del tráfico motorizado en la ronda interior desde la apertura del anillo ciclista, que rodea el centro histórico por Colón, Xàtiva, Guillem de Castro y la marginal del antiguo cauce del Turia, se ha consolidado durante el último año. Este fenómeno ha venido, además, acompañado de un sostenido aumento de circulación de bicicletas no solo a lo largo del anillo ciclista, sino también en la mayor parte de los carriles bici existentes.

Los datos de intensidades del tráfico recogidos por el Ayuntamiento de València muestran como el llamado "tráfico oportunista", aquel que utiliza el centro como ruta de paso hacia otros puntos de la ciudad, se ha reducido desde marzo de 2017, cuando se abrió la infraestructura ciclista. Un fenómeno que no es casual, sino buscado, fruto del nuevo modelo de movilidad que propugna el Gobierno local, y en concreto el concejal Giuseppe Grezzi.

Por ejemplo, el tramo de Colón antes del cruce con Ruzafa contabilizaba 26.257 vehículos a motor en mayo de 2016, cuando no existía el anillo ciclista. Un año después, tras dos meses de funcionamiento del carril bici del centro, la cifra había caído hasta 21.259 (un 19,04%), y en mayo de 2018 hasta 19.582 (un 25,43% de acumulado). La evolución es muy similar en otros tramos, como el de Guillem de Castro (24,3%) o el de la calle Xàtiva (23,69%).

Pero, ¿hacia dónde se desvía ese flujo circulatorio? Fundamentalmente hacia las rondas de circunvalación, pero con un matiz: si en un primer momento fueron las grandes vías (Marqués del Turia, Germanías y Ramón y Cajal, principalmente) las receptoras de más coches, como muestran los datos de mayo de 2017, el tráfico se ha estabilizado en este segundo anillo, pero ha seguido creciendo en los dos más exteriores, sobre todo en el tramo de Peset Aleixandre (4,5% en dos años, hasta 59.724 vehículos al día) y Primado Reig por el norte, y en el bulevar sur en el extremo más meridional, desde el cruce con la A3 en la salida hacia Madrid hasta la Ciudad de las Ciencias (2,9%).

El impacto del anillo ciclista no solo ha traído un mayor uso de la bicicleta en el centro (la calle Xàtiva marca el récord de circulaciones, con 3.653 pasos al día), sino también en el conjunto de los carriles bici existentes, dada la mejora en las conexiones que su diseño circular permite. Por ejemplo, en el tramo central de Blasco Ibáñez se ha pasado de 1.663 bicis al día a 2.103, un 26,4% más; en la calle Almassora, junto al Pont de Fusta, de 1.567 a 2.073 (+32,2%), en la calle Menorca, de 1.120 a 1.634 (+45,89%), en Peris y Valero, de 1.436 a 1.936 (+34,8%).

Uno de los casos más destacados es el de la avenida Navarro Reverter, donde la circulación de bicis se ha disparado un 84,15% en los últimos dos años, hasta las 2.777 diarias, lo mismo que sucede en los puentes sobre el antiguo cauce, con crecimientos de dos cifras.

Carril bici en las grandes vías y en la avenida puerto

La Junta de Gobierno Local aprobará esta semana tres nuevos proyectos de carril bici surgidos de los presupuestos participativos, tanto de 2017 como de 2018. Se trata de los correspondientes a tres importantes avenidas de la ciudad, como son Primado Reig, y las grandes vías Ramón y Cajal y Fernando el Católico. Además, se intervendrá en el de la avenida del Puerto, uno de los más criticados tanto por ciclistas como por peatones, para bajarlo de la acera a la calzada.