Las tiendas del interior de los aeropuertos cuentan con ventajas fiscales, ya que en sus precios o productos no se aplica ninguna tasa nacional a la hora de venderlos en caso de que el viajero se dirija o provenga de fuera de la Unión Europea. Sin embargo, a pesar de ahorrarse el dinero de los impuestos podrían no ser más baratas que comprar fuera del aeropuerto.

Según un estudio elaborado por el comparador de precios idealo, comprar en internet es más barato que en un Duty Free (el estudio se realizó con los precios de Duty Free del aeropuerto de Madrid). De hecho, es posible ahorrar hasta más de un 40% en ciertos artículos si en vez de adquirirlos en un establecimiento del aeropuerto, se adquieren a través de Internet, según ese estudio.

De acuerdo con este análisis, los perfumes, uno de los artículos más populares dentro de este tipo de establecimientos, se podrían encontrar en la red hasta un 41% más baratos en el caso de los dirigidos al público masculino, y en cuanto a los perfumes femeninos, el viajero se ahorraría un 28% optando por los comercios online y no por una tienda del aeropuerto.

Además de los perfumes, otro de los artículos más demandados en los Duty Free son las bebidas alcohólicas. El estudio de idealo observa que este producto es de media un 9% más caro en los establecimientos del aeropuerto. Este es el caso de los vinos espumosos, tales como el champagne o el cava, en el que un consumidor podría llegar a ahorrarse hasta un 16% si escoge la web como medio de compra.

Asimismo, una de las bebidas destiladas más preciadas por los consumidores, el whisky, tiende a ser hasta un 13% más barato por internet. Situación parecida ocurre con los licores, en los que se puede llegar a encontrar una diferencia de precio y ahorro de un 10 % con respecto al precio indicado en un Duty Free.

No obstante, el estudio revela también que las únicas bebidas que podría compensar adquirir en una tienda del aeropuerto son las marcas más populares de vodka, ron o ginebra, puesto que su compra online supondría que los consumidores tendrían que pagar un 5% más, sobre todo debido a los gastos de envío.