Casi un mes después, Massive Attack ha dado a sus seguidores una explicación a su extraña cancelación en la segunda jornada del pasado Mad Cool Festival, a la que parte del público respondió con pitos y arrojando vasos. Y, como no podía ser de otra manera, no se han cortado y así acaban el mensaje: "Fue el peor final para una semana de mierda".

En un mensaje en su cuenta de Instagram, la banda británica comienza agradeciendo a todos los asistentes a sus conciertos durante este verano, y pasa a continuación a relatar por qué tuvieron que cancelar dos actuaciones.

La primera, en el festival Les Déferlantes, en el sur de Francia, puesto que su guitarrista Angelo "fue llevado al hospital gravemente enfermo" y no tuvieron "más remedio" que suspender el concierto.

Y, tras contar que otro amigo, Alex, estaba disponible para tocar y que le pusieron al tanto y ensayaron en Valencia con mucha prisa, comienza el relato de lo que sucedió en el festival madrileño.

"Llegamos a Madrid con mucha confianza y emocionados por el espectáculo. Para nuestra completa decepción, mientras nos preparamos para salir [...], nuestro medidor registra 98 decibelios del escenario principal", asegura la banda, lo cual no contradice la versión del Mad Cool, que lo "intentó todo", en sus palabras.

Massive Attack se explaya en detalles técnicos, como que esto fue antes de usar su sistema In Ear Monitor o de activar sus micrófonos, lo que se amplificaba en sus oídos. "Es como tratar de escuchar dos emisoras de radio a todo volumen simultáneamente", explican.

El mensaje final no deja lugar a dudas: "Siempre queremos intentar ofrecer un buen espectáculo y esto nos hubiera impedido hacerlo. Alejarse [...] no fue fácil. Fue horrible y nos sentimos como una mierda. Especialmente cuando no os pudimos comunicar la situación. Fue el peor final para una semana de mierda".