Este proyecto, a cargo de la artista Anna Katarina Martín, ha sido el elegido entre los que se presentaron como candidatos a la beca, que concede al ganador una estancia de cuatro semanas, en este caso del 9 de julio al 5 de agosto, para realización del plan.

Esta beca está abierta a creaciones de artes plásticas y visuales, arte sonoro, música, danza y coreografía, teatro, performance, arquitectura y escritura y la temática debe estar

relacionada con el estudio y la divulgación de los aspectos artísticos, históricos, arquitectónicos o de la vida social y cultural, de la población de Monroyo y su entorno.

SONIDOS COTIDIANOS

Durante la presentación de su proyecto, Anna Katarina ha acompañado a los habitantes en un paseo por las calles y alrededores de Monroyo. Según han explicado desde el Ayuntamiento de la localidad, a lo largo de este recorrido la autora "ayudó a los vecinos a descubrir sonidos cotidianos, habituales, pero que pasan totalmente desapercibidos a nuestros oídos".

Gracias al mapa elaborado por la artista, los vecinos, y aquellos que lo deseen podrán, a través del enlace 'https://umap.openstreetmap.fr/en/map/monroyo-mapa-sonoro_236420#16/40.7876/-0.0332' descubrir el sonido de las campanas, de los pájaros, del lavadero, de la granja y de otros puntos de la localidad.

Además, el trabajo también ha sido recogido en una publicación donde, utilizando como fondo ilustraciones de los niños de la localidad, se adjuntan distintos códigos QR para poder escuchar la recopilación acústica llevada a cabo.

Conforme a lo que han indicado desde el Ayuntamiento de Monroyo, a través de una nota de prensa, estos sonidos han sido "sorprendentes y especiales" para la artista y le han agradecido su trabajo y el paseo realizado con los vecinos a modo de presentación.

LA BECA

Esta beca, organizada por parte de el Ayuntamiento de Monroyo, la asociación 'MonroyART' y coordinada por el artista José Belenguer, cuenta con la colaboración del Departamento de Educación, Cultura y Deportes del Gobierno de Aragón, la Diputación de Teruel, la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas de la Universidad de Zaragoza y la Facultad de Bellas Artes de Sant Carles de la Universidad Politécnica de Valencia.

La residencia ofertada, incluye el alojamiento y la manutención, la cesión de un espacio de trabajo y el uso lúdico de las instalaciones municipales.