Un grupo de científicos en Siberia ha hecho un hallazgo extraordinario: los restos fosilizados de un caballo paleolítico bebé extinto, en condiciones casi perfectas.

La posición en la que se encontró el cuerpo muestra que se conserva en un estado muy bueno, sobre todo si tenemos en cuenta que según los expertos habría muerto hace 40.000 años, durante la era del Paleolítico.

Descubierto por residentes locales, el cuerpo del potro fue analizado también por científicos de Japón y Rusia, y llevado al Museo Mammoth en la Universidad Federal Noreste de Yakutsk.

"Este es el primer descubrimiento en el mundo de un caballo prehistórico de una edad tan joven y con un nivel de preservación tan sorprendente", dijo el jefe de laboratorio del museo, Semyon Grigoryev.

El potro envejeció solo de 2 a 3 meses cuando murió, y su pelaje, crines, cola y pezuñas marrón oscuro están intactos. Incluso sus órganos internos fueron preservados por el permafrost, una capa del suelo que está permanentemente debajo de la temperatura de congelación.