El pasado martes, unos pescadores avistaron a la deriva un buque de 177 metros de eslora y bandera indonesia llamado Sam Ratulangi PB 1600. Tras varios días, acabó encallando en las costas de Myanmar (antigua Birmania). El barco estaba vacío: no tenía ni tripulación ni carga y su último registro era de 2009. Era todo un misterio, hasta ahora, informa la BBC.

La policía de Myanmar comienzó a indagar y ahora han sabido que que el barco estaba siendo remolcado hacia un astillero en Bangladés para ser desguazado, pero las tormentas en la zona provocaron que los encargados del remolque abandonaran el buque a la deriva.

Ahora, las autoridades birmanas buscan al propietario del barco, que se cree que está en Malasia.