La ministra de Educación, Isabel Celaá, ha anunciado este lunes esta autorización a la consejera de Educación del Gobierno de Aragón, Mayte Pérez, en la reunión que ambas han mantenido en el Ministerio para abordar las cuestiones educativas relativas a Aragón. En el encuentro han participado también el secretario general técnico del Departamento de Educación, Cultura y Deporte, Felipe Faci, y el secretario de Estado de Educación, Alejandro Tiana.

El Departamento de Educación, Cultura y Deporte autonómico había solicitado al Ejecutivo central que San Blas fuera un centro de referencia nacional y se sumara al que ya existe en Zaragoza sobre logística: el CIFPA (Centro de Innovación para la FP de Aragón), ubicado en PLAZA.

"Compartimos que la FP es un eje fundamental de nuestro sector educativo y va de la mano del sector empresarial. En Aragón trabajamos en una formación más tecnológica, cualificada y muy pegada a las empresas. Y hoy nos llevamos una gratísima noticia que avanza más en esa línea: San Blas será un centro de referencia nacional", ha explicado la consejera Mayte Pérez.

En el encuentro, la consejera ha detallado a la ministra las características del modelo educativo aragonés en el que, por su singularidad, la escuela rural tiene un papel importante. "Hemos puesto de manifiesto la importancia de financiar estos servicios", ha añadido la consejera, quien ha recordado que este curso se mantienen 46 escuelas rurales en Aragón que "con las políticas y ratios del PP estarían cerradas".

Los centros de referencia nacional tienen como funciones observar y analizar, a nivel estatal, la evolución de los sectores productivos, para adecuar la oferta de formación a las necesidades del mercado de trabajo; colaborar con el Instituto Nacional de las Cualificaciones en la actualización del Catálogo Nacional de las Cualificaciones Profesionales familia profesional; y experimentar acciones de innovación formativa vinculadas al Catálogo Nacional de Cualificaciones Profesionales para validar su adecuación y, en su caso, elaborar contenidos, metodologías y materiales didácticos para proponer su actualización.

Asimismo, tienen que colaborar y realizar estudios necesarios para elaborar certificados de profesionalidad; estudiar la idoneidad de instalaciones, equipamientos y medios didácticos, desarrollar técnicas de organización y gestión de la formación y proponer la aplicación de criterios, indicadores y dispositivos de calidad para centros y entidades de formación, y colaborar con las organizaciones empresariales y sindicales más representativas.

Además, se encargan de establecer vínculos de colaboración con institutos y agencias de cualificaciones autonómicos, universidades, centros tecnológicos empresas, y otras entidades, para fomentar la investigación, innovación y desarrollo de la formación profesional; participan en programas e iniciativas internacionales en su ámbito de actuación; contribuyen al diseño y desarrollo de planes de perfeccionamiento técnico y metodológico dirigidos al personal docente o formador, expertos y orientadores profesionales, y colaboran en los procedimientos de evaluación y acreditación de las competencias.