El director Luciano Silighini Garagnani incendió el pasado sábado la Mostra de Venecia al lucir en la alfombra roja de la película Suspiria una camiseta que rezaba "Weinstein is innocent" ("Weinstein es inocente") acompañada de una fotografía del productor acusado de violación y abuso y acoso sexuales.

No es algo nuevo que Garagnani es alguien polémico, reaccionario y conservador: apoyó públicamente a Donald Trump y donó dinero para la camapaña del actual presidente norteamericano y se ha msotrado partidario de Silvio Berlusconi, de quien está realizando una película.

De hecho, el actor Paolo Riva, que le acompañaba en la alfombra roja y que señalaba sonriente la camiseta de su amigo, será quien interprete al antiguo primer ministro italiano.

Por ahora, la Mostra de Venecia —que por datos, número de mujeres a competición y declaraciones de su director, Alberto Barbera, es el festival más machista de los últimos diez años—, no se ha pronunciado al respecto ni ha tomado medidas.

Por su parte, Harvey Weinstein, que tiene el 20 de septiembre su siguiente comparecencia, se enfrenta a una pena de entre 10 años y cadena perpetua por varios delitos de violación y agresiones sexuales.