Los zapatos de rubí que lució Judy Garland en el clásico El mago de Oz han sido recuperados 13 años después de que fueran robados de un museo en Minesota (EE UU), informó la Oficina Federal de Investigaciones (FBI).

La oficina del FBI en Mineápolis indicó que tiene en su poder uno de los cuatro pares de zapatos utilizados en la película de 1939, los que desaparecieron en agosto de 2005 del Museo Judy Garland de Grand Rapids, ciudad natal de la actriz en Minnesota.

El FBI, que ha señalado que "los zapatos de Dorothy son una pieza valiosa de la cultura estadounidense", ha pedido ayuda a la población para identificar a los sospechosos, que estarían relacionados con el robo y que habrían intentado extorsionar a los propietarios de los zapatos. "Esperamos que la gente nos pueda ayudar a completar este rompecabezas para llevar ante la justicia a aquellos que estuvieron detrás del robo".

Los zapatos que lució Garland para interpretar a Dorothy habían sido prestados al museo por el coleccionista Michael Shaw para ser exhibidos en un festival anual sobre la película. Según recordó Shaw en un documental, fue su decisión que las zapatillas no se guardaran en una caja fuerte por la noche para evitar así que se tocase en demasía este delicado calzado.

Pero una mañana los empleados del museo encontraron la vitrina de vidrio destrozada, los cables de la alarma desconectados y ya no estaban los zapatos, que, según citan medios locales, podrían llegar a tener un valor millonario.

Un par similar de zapatos de color rubí se expone desde 1979 en el Museo Smithsonian de Historia Americana, en Washington, mientras que el actor Leonardo DiCaprio encabezó un grupo de inversionistas para adquirir otro par que podrá verse en el futuro museo de la Academia de Hollywood que abrirá en 2019.

Estos zapatos adquirieron un carácter icónico al jugar un papel importante en el clásico de Hollywood en el que la niña de Kansas inicia un viaje mágico junto con su perro, Toto, el león cobarde, el espantapájaros y el hombre de hojalata.Los zapatos, que Dorothy obtiene de la Bruja Mala del Este cuando esta muere aplastada por la casa de la joven al caer en Oz, son la clave para volver a casa. El hechizo pasa por golpear los talones tres veces mientras recita "Se está mejor en casa que en ningún sitio".