Los Hermanos Franciscanos ampliaron su sede, a requerimiento de la administración, y se trasladaron de la calle San Lorenzo, donde se establecieron en 1976, a la actual ubicación para abrir un nuevo proyecto asistencial para atender a los más necesitados de la provincia de Huesca. La apertura del nuevo centro supuso duplicar el número de personas atendidas, pasando de 40 a más de 80 beneficiarios.

La Casa Familiar San Lorenzo es un centro residencial que ofrece atención integral a personas en situación de exclusión social, con prioridad para aquellos colectivos para los que no existen otros recursos socio-comunitarios específicos.

Se presta ayuda a personas con diferentes tipos de discapacidad, enfermedad mental grave y crónica y personas con diagnóstico VIH/SIDA que necesitan apoyo residencial específico y supervisado, de mayor o menor duración al carecer de apoyo familiar o incapacidad de su familias para la atención y cuidado, o por tener problemas de autonomía y funcionamiento psicosocial que les impidan cubrir sus necesidades de alojamiento y soporte.

El hermano superior, Juan Vela, ha subrayado que en estas instalaciones "generemos un vínculo en red entre los compañeros, profesionales y voluntarios que trabajamos para que puedan proyectar su futuro y generar familia, una red social de apoyo que hacemos entre todos. El objetivo principal de la Fundación Cruz Blanca es generar familia, vínculo con las personas que nos necesitan o que podamos acompañar".

El objetivo de esta casa mantiene el mensaje lanzado por el hermano Isidoro Lezcano cuando hace 50 años fundó el Instituto de Hermanos Franciscanos Cruz Blanca con la misión de atender a los enfermos incurables y a los más necesitados: "Estar con los últimos, cerca de ellos y con la máxima dignidad que podamos darle tanto en instalaciones como en atenciones", ha remarcado Vela.

TRATO INDIVIDUALIZADO Y FAMILIAR

Por lo que respecta al futuro de la casa y de la entidad, los hermanos apuestan por seguir trabajando en unos modelos de atención que pasan por la atención individualizada, el trato familiar y fomentando que cada residente sea dueño de su proyecto de vida, tomando sus propias decisiones.

"La Casa Familiar San Lorenzo debe ser un punto de referencia para que la gente que se confronta con una realidad que les hace polvo encuentre un espacio donde se les apoyará para que lleven a cabo su proyecto de vida", ha afirmado.

Asimismo, el superior de Cruz Blanca Huesca ha solicitado a la sociedad altoaragonesa su implicación solidaria. "Queremos que sea un proyecto más abierto, que haya cada día más voluntariado y que participen porque solamente con la implicación de la sociedad podrán desaparecer la estigmatización hacia las personas con enfermedad o adicciones".

El horario de atención al público de la Casa de San Lorenzo es de lunes a viernes de 10.00 a 14.00 y de 17.00 a 19.00, si bien se recomienda pedir cita previa para una mejor y más personalizada atención, en el teléfono 974 243 042 y en el correo electrónico 'cf-huesca@cruzblanca.org'.