La feria, cuya apertura ha tenido lugar este viernes, tiene el objetivo de ser el mejor escaparate del esfuerzo que hace la economía tradicional de los pueblos de montaña para generar economías complementarias, adentrándose en la transformación de productos y reinventándose para sobrevivir, ha informado la DPH en una nota de prensa.

Heredada de la época medieval por el Ayuntamiento de Aínsa-Sobrarbe y un grupo de emprendedores, cada año ve incrementada la presencia de ganaderos y productores locales. Para asegurar el territorio "con gente que lo mantenga y lo cuide", Miguel Gracia ha considerado preciso "que existan bonificaciones en cuestiones como la cotización a la seguridad social agraria".

En una concurrida inauguración han estado junto a Miguel Gracia, el alcalde de Aínsa-Sobrarbe, Enrique Pueyo, el presidente de la Comarca, Enrique Campo, los directores generales de Alimentación y Ordenación del Territorio, Enrique Novales y Joaquín Palacín, y una larga lista de representantes de localidades vecinas y del comité ferial donde se integran numerosos colectivos de la zona. La delegación ha sido encabezada por el director del certamen, José Antonio Murillo.

En esta jornada inaugural los jóvenes han tenido por primera vez un papel principal y han construido a base de enormes letras el nombre del certamen que desde este viernes y hasta el domingo dará la bienvenida a quienes se acerquen hasta el castillo de Aínsa y a los más de 9.000 metros cuadrados de exposición.

Bajo la coordinación del servicio de juventud de la Comarca de Sobrarbe, este mismo grupo de estudiantes ha presentado un trabajo audiovisual en el que han narran las sensaciones que les evoca el sentimiento de pertenencia a este entorno rural con un título desde el que invitan a reflexionar: 'Nuestro país, ¿perdido?'.

En este sentido se ha expresado el alcalde, Enrique Pueyo, para dar a conocer el dato de crecimiento del municipio "con un 4 por ciento más que hace un año" hasta llegar a los 2.220 habitantes, "invirtiendo la pirámide demográfica que se rejuvenece".

Ha dicho que se siguen buscando opciones creando iniciativas o buscando otros nichos de mercado "y la feria es un lugar de encuentro de los emprendedores, de los nuevos productos y asociaciones". Este año se ha presentado la asociación Porc libre, que agrupa a una treintena de ganaderos de porcino libres del Pirineo y que ha dado lugar a un debate sobre el sector en las jornadas ganaderas del programa, donde también se habla de los planes de gestión de la red en relación a la ganadería extensiva, un proyecto de Picos Europa entre ganaderos y una cadena alimentaria para la venta de lechazos o el de una asociación francesa que va a explicar este sábado los sistemas de gestión con perros de vigilancia para incorporar mastines en los rebaños.

GANADERÍA Y EXPOSITORES

Hasta el domingo, la Expoferia de Sobrarbe ofrece un programa que va desde las razas de la ganadería pirenaica, a expositores vinculados a la producción agroalimentaria, la artesanía, el turismo o la automoción, además de talleres de ocio y actividades muy ligadas a la conservación del entorno natural.

Para el alcalde de Aínsa-Sobrarbe, Enrique Pueyo, es una muestra de todo lo que se está haciendo en el municipio y en toda la comarca, "de la apuesta por los productos autóctonos partiendo del sector primario". Pueyo se ha referido a un "año de récord" en cuanto a expositores, con 132: "Cada año aumentamos el número y ya nos es imposible cubrir la demanda".

En su 33 edición, se sigue viendo la recuperación de las razas autóctonas de ganado, de bovino y de vacuno. Los ganaderos han llevado allí sus mejores ejemplares de vacas, ovejas, burros, gallinas o cerdos. El presidente de la Diputación Provincial de Huesca ha querido hablar de "la ganadería extensiva en el territorio como elemento de sostenibilidad ambiental", en referencia a la limpieza de montes o la reducción de la carga combustible para evitar incendios.

PRODUCTORES CERCANOS

Toma protagonismo la huerta de Sobrarbe y los productores agroalimentarios de cercanía, donde un recorrido por el recinto ferial permite ver cómo han recuperado semillas y productos autóctonos como son la manzana de montaña, la patata de Las Bellostas o las judías de Buerba, otros transformados entre los que está el paté en Espierba, la mermelada de Aguilar o Bielsa o la carne del valle de Chistau.

Detrás de ellos, se encuentran asociaciones y el programa 'Sobrarbe Emprende' bajo el paraguas del Geoparque de Sobrarbe. Los expositores son principalmente de la provincia y de otros puntos de Aragón y de provincias vecinas como Lérida, Gerona o Navarra, aunque también hay de Málaga, Canarias y del sur de Francia.

Por primera vez también se reconocerá el trabajo de los profesionales del sector, para ello surge el Premio a la Biodiversidad Agrícola y Ganadero con la mirada puesta en las buenas prácticas. Ya se sabe que va a recaer en un joven ganadero, pero el nombre se dará a conocer en la tradicional comida subasta del domingo que este año tendrá como ingrediente principal el masito ecológico de Montearagón, que se asará entero a la vista del público y luego se subastará.

Las familias y los más pequeños también tienen su hueco con juegos tradicionales, y talleres de mariposas y de anillamiento de aves. Los niños podrán observarlas e identificarlas en una actividad enmarcada en el programa 'Biodiver' que, al igual que la Feria, cuenta con el soporte económico de la Diputación Provincial de Huesca.