Un vídeo publicado en YouTube el pasado30 de agosto se ha hecho viral. En él, un joven inhala un pañuelo empapado en cloroformo con la intención de demostrar que no hace efecto, y se desmaya. El vídeo es una parodia de humor, porque, en efecto, tapar la boca a alguien con una tela mojada en cloroformo no causa el efecto que hemos visto cientos de veces en el cine.

En Gizmodo explican que los efectos sedantes de esta sustancia no son inmediatos. Hay que respirarlo entre dos y cinco minutos para perder la consciencia. En todo caso, podríamos sufrir mareos, cansancios o dolor de cabeza, pero no un desmayo. Además, aun en el caso de perder la consciencia, despertaríamos enseguida, por lo que para manter a una persona KO habría que seguir administrando cloroformo.

El cloroformo se usó como anestésico quirúrgico, pero en los años 30 dejó de usarse, porque puede ser peligroso. Una dosis más alta de lo necesario podría producir asfixia: la lengua se anestesia y el paciente se la podría tragar. Además, es muy difícil ajustar la dosis.

Así que, en efecto, este vídeo no es real: