Nacida en Burjassot (Valencia), hace 42 años, la trayectoria política de Carmen Montón ha estado marcada por tres ejes: la igualdad de género, la sanidad y la vida orgánica en el PSOE. Fue concejala en su municipio entre 1999 y 2004, si bien sus inquietudes políticas comenzaron a los 16 años, cuando se afilió a las juventudes socialistas. Posteriormente, se licenció en Medicina por la Universitat de València (aunque no llegó a ejercer) y, entre 2000 y 2004, fue secretaria de Movimientos Sociales y ONG en el PSPV-PSOE.

En la primera legislatura del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero (2004-2008), fue ponente de la ley que reconoció el matrimonio homosexual, promovió la legislación contra la mutilación genital femenina y la normativa sobre las técnicas de reproducción humana asistida. En la legislatura siguiente (2008-2011), participó en la reforma de la ley del aborto. Posteriormente, y ya con el PSOE en la oposición, ostentó responsabilidades en el partido relacionadas con la igualdad, la salud sexual y reproductiva y la lucha contra la violencia de género.

A medidados de 2015, Ximo Puig la nombró consellera de Sanidad Universal y Salud Pública del ejecutivo valenciano de izquierdas surgido tras las elecciones autonómicas que cambiaron el signo político de la Generalitat tras dos décadas de hegemonía del PP. Su gestión ha estado marcada por la universalización de la sanidad, la derogación de los copagos (principalmente el farmacéutico) a jubilados con rentas bajas y colectivos vulnerables y por el fin del llamado modelo Alzira de gestión privada de hospitales y departamentos de salud públicos instaurado por el PP. La Conselleria no renovó la concesión a Ribera Salud, por lo que el 1 de abril de este año el Hospital de Alzira, todo un icono de la gestión privada, volvió a la gestión pública directa.

En el plano orgánico, Montón fue considerada desde su entrada en el Gobierno valenciano como una persona cercana a Pedro Sánchez. Sin embargo, tras la operación interna que acabó con la dimisión de Sánchez como secretario general en 2016, Montón guardó silencio sobre este asunto y, pese a los continuos rumores sobre una posible salida, siguió en el Ejecutivo de Puig, que apoyó a Susana Díaz.

Con la llegada de Sánchez a la Presidencia del Gobierno de España, Montón fue llamada a integrar el gabinete como ministra de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, un puesto al que ha llegado acompañada de gran parte de su equipo en Valencia. La semana pasada el Congreso aprobó el decreto de universalización de la sanidad, que devuelve la asistencia sanitaria a los inmigrantes en situación administrativa irregular, con lo que Montón sigue en Madrid la línea de gestión política que marcó en la Comunitat Valenciana. Este martes Montón ha presentado su dimisión por las supuestas irregularidades de su Máster.