El presidente de la Comisión EuropeaJean-Claude Juncker, ha abierto este miércoles el debate con su cuarto y último discurso sobre el estado de la Unión ante el pleno del Parlamento Europeo.

Un debate que tiene como objetivo presentar los resultados de su trabajo en las diez áreas consideradas prioritarias y desvelar sus objetivos para los meses que restan hasta los comicios. Los líderes de los grupos políticos, por su parte, evaluarán los resultados de la Comisión y plantearán los temas en los que, a su juicio, deberá centrarse a partir de ahora.

En su intervención,  Juncker ha abogado por decir "no a los nacionalistas que detestan al diferente, los nacionalistas que solo buscan culpables en vez de buscar soluciones que nos permitan vivir mejor juntos".

Ante el ascenso de nacionalismos y la ultraderecha, el líder del Ejecutivo comunitario recordó que los padres fundadores de la UE "todavía conocieron el horror de la guerra" y que el mayor hito del proyecto europeo es la paz.

"El nacionalismo nunca ha resuelto problemas, sólo los ha creado. Aquellos que se quedan en su esquina nacional no pueden resolver desafíos globales. Creo que la razón de la UE prevalecerá y aquellos que quieren garantizar la paz y la prosperidad se opondrán a los populistas" en las elecciones al Parlamento Europeo del año que viene, afirmó.

Al mismo tiempo, Juncker hizo una referencia a la política del presidente estadounidense, Donald Trump, al señalar que "no estoy a favor de un unilateralismo egoísta que desafía expectativas y frustra esperanzas" y agregó que Europa "siempre será multilateral", también ante retos como el cambio climático: "El planeta nos pertenece a todos y no sólo a unos cuantos", dijo.

Juncker insistió en la necesidad de potenciar el papel de "actor global" de la UE y defendió incrementar el gasto en defensa "sin militarizarnos"."Europa es la guardiana de la paz. Debemos estar agradecidos por vivir en un continente pacífico, lo cual es posible gracias a la UE. Así que vamos a mostrar algo más de respeto a la Unión Europea", enfatizó.

También fijó como objetivo que la Unión Europea logre eliminar la propaganda terrorista de internet en el plazo de una hora. "Los europeos esperan, y con toda razón, que la Unión Europea les proteja (...). Una hora es el período de tiempo a partir del cual se pueden crear mayores daños".

El máximo responsable del Ejecutivo comunitario ya pidió el pasado mes de marzo a los proveedores de internet como Facebook, Twitter o Youtube, a modo de recomendación, que retiren ese tipo de contenidos en el plazo de una hora desde que las autoridades policiales y Europol hayan alertado de ellos.

La CE dijo entonces que prefería que fuera de carácter voluntario pero se dijo dispuesta a legislar si lo creía necesario.

También en materia antiterrorista, Juncker propuso reforzar la Fiscalía Europea, un proyecto comunitario para combatir delitos contra los intereses financieros de la Unión Europea del que actualmente forman parte 22 países, entre ellos España.

"Tenemos que continuar con esa lucha transfronteriza porque los terroristas no conocen las fronteras", dijo Juncker, quien agregó que también quiere reforzar la lucha "contra el blanqueo de capitales".

La Comisión Europea, además, propondrá normas para evitar injerencias extranjeras en elecciones democráticas en el territorio de la Unión Europea (UE): "Tendremos que actuar para poder contar con elecciones libres y justas en Europa. Por eso vamos a hacer una propuesta para que haya normas que eviten la manipulación a través de terceros Estados o que defiende intereses privados", señaló el presidente de la CE, Jean-Claude Juncker.

Suprimir el cambio de hora

El presidente de la Comisión Europea también llamó a suprimir el cambio de hora en la Unión Europea, aunque dijo que quienes deben tomar esa decisión son los países, que son los que tienen competencia.

"Los europeos, en mayo de 2019, no van a aplaudirnos si seguimos cambiando la hora dos veces al año. Debe suprimirse el cambio de hora", dijo Juncker en su discurso del Estado de la Unión."Los Estados, por la subsidiariedad, deben decidir ellos mismos si quieren que sus ciudadanos vivan en el horario de verano o invierno", explicó el líder de la CE.

En una consulta pública sobre el cambio de hora impulsada por Bruselas, un 84% de los ciudadanos europeos que participaron se pronunció a favor de eliminar esta práctica.  En el caso de los españoles, el 93 % se manifestó en el mismo sentido. 

La CE obtuvo más de 4,6 millones de respuestas de ciudadanos de los 28 Estados miembros, una cifra récord, en una encuesta que estuvo abierta del 4 de julio al 16 de agosto pasados.