Sancho, acompañada de los codirectores del Proyecto Atapuerca Juan Luis Arsuaga, José María Bermúdez de Castro y Eudald Carbonell, ha destacado el potencial del enclave burgalés como "referente científico internacional", a la vez que ha reconocido la labor de las cientos de personas que han participado en las excavaciones arqueológicas a lo largo de estas cuatro décadas.

La exposición, bajo el títul '40 años de excavaciones en la Sierra de Atapuerca', se presenta como un recorrido fotográfico por la evolución del equipo de investigación encargado de este proyecto, siendo inéditas muchas de las instantáneas que se exhiben.

La muestra, que se podrá visitar hasta el próximo verano con carácter gratuito, se divide en tres bloques a través de los que se repasan los diferentes hitos que han marcado los trabajos durante este tiempo.

El primer bloque se dedica a los orígenes de las excavaciones y abarca el periodo comprendido entre 1978 y 1991, de tal modo que el visitante podrá conocer cómo fue el descubrimiento de los fósiles en 1976 y cómo dos años después Emiliano Aguirre puso en marcha un proyecto científico en torno a la evolución humana.

En este bloque se muestra, además, cómo fueron las primeras campañas de excavaciones en la Sierra de Atapuerca y cómo los primeros resultados obtenidos ya lograron repercusión internacional.

PERIODO DE CONSOLIDACIÓN

El segundo bloque, que abarca el espacio temporal comprendido entre 1991 y 2000, plasma la evolución de los trabajos y se presenta como un periodo de consolidación para el proyecto.

En este caso, y tras la jubilación de Emiliano Aguirre, se explica la incorporación de José María Bermúdez de Castro, Eudald Carbonel y José Luis Arsuaga como codirectores del Proyecto Atapuerca.

En este periodo, se logró una mayor repercusión internacional, avalada en gran medida por la aparición de tres cráneos humanos, uno de ellos conocido como 'Miguelón', que se convertiría en el mejor conservado del mundo.

Este bloque expositivo finaliza con la declaración en 2000 del reconocimiento de Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, con el que se avala la trascendencia del proyecto científico.

El último bloque expositivo abarca desde 2001 hasta 2018, cuando a través de fotografías se muestran algunos de los hallazgos más relevantes en este periodo, así como la presencia de los mismos en publicaciones científicas internacionales.

La presencia de las excavaciones de la Sierra de Atapuerca en exposiciones internacionales y el conglomerado creado en trono al proyecto, cuyo máximo exponente fue la construcción del Museo de la Evolución Humana (MEH), también forma parte de esta parte de la muestra.