Tras la petición de IU para su retirada, que llevó el asunto a la Fiscalía atendiendo a la Ley de Memoria Histórica, el dictamen dice que "en ningún caso, de su riguroso análisis y contemplación, puede ser deducible, a simple vista y sin mediar una interpretación interesada o forzada, la existencia de alguna intencionalidad ensalzadora del régimen franquista".

"Ni se recogen todas las divisas históricas que llegaron a ser asumidas oficialmente por el régimen surgido del alzamiento del 18 de julio -caso de las Columnas de Hércules coronadas del emperador Carlos V-, ni tampoco aquellas que fueron introducidas ex novo por sus ideólogos -caso de la divisa parlante 'una, grande, libre', postulada por Ramiro Ledesma-, por enunciar algunas de las más significativas", añade.

El dictamen continúa diciendo que "sólo lo fueron aquellas [divisas] que guardaban estrecha relación con la persona de los Reyes Católicos, aunque casualmente formaban parte también de la emblemática ideológica de la que llegó a hacer uso el nuevo régimen, lo que no invalida el carácter meramente artístico o decorativo de que las impregnó su autor, como complemento perfecto del motivo principal de su obra: el escudo de armas provincial de Ávila".

De la misma forma, el catedrático señala que "resulta verdaderamente difícil poder interpretar iconográficamente tales diseños como exaltadores, personal o colectivamente, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura, como establece para su retirada el apartado 1 del artículo 15 de la Ley 52/2007, de 26 de diciembre, por la que se reconocen y amplían derechos y se establecen medidas a favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la Guerra Civil y la Dictadura".