"El algodón no engaña", ha aseverado Lacalle, en declaraciones recogidas por Europa Press, antes de explicar que este estudio lo encargó personalmente después de conocer el informe elaborado por la Consejería de Fomento y Medio Ambiente, en el que Burgos aparecía a la cola del ranking regional en zonas ajardinadas por habitante.

Javier Lacalle, acompañado de la concejal de Medio Ambiente, Carolina Blasco, ha insistido en que el estudio elaborado por los técnicos de la Junta era "correcto", si bien ha remarcado que se trata de un estudio limitado a los jardines de los municipios analizados. "Que no nos mareen, ni nos confundan", ha añadido.

En este sentido, ha señalado que el estudio municipal aclara cualquier duda al respecto del informe "más o menos afortunado" de la Junta y ha explicado que se desplazó hasta la Consejería de Fomento y Medio Ambiente para conocer en profundidad los detalles de su trabajo.

El informe elaborado por el Ayuntamiento, que no tiene en cuenta las hectáreas del cinturón verde, cifra en 37,06 metros cuadrados por habitante, por delante de ciudades como Logroño, que suma 32 metros cuadrados por ciudadano, y otras como Vitoria o Valladolid, con 20 y 17 metros cuadrados por habitante, respectivamente.

En el estudio se han analizado 6,5 millones de metros cuadrados que de forma habitual utilizan los burgaleses, de los que 3,8 millones se corresponden con superficie urbana y 2,69 millones con zona rústica.

Si a estas dimensiones se une el cinturón verde, que suma ya 9,8 millones de metros cuadrados en su conjunto, la superficie total de zonas verde en la capital burgalesa asciende a 16,4 millones de metros cuadrados, superando los 100 metros cuadrados por habitante.

En los últimos años, y fruto de diferentes actuaciones de mejora o ampliación de zonas, se han incrementado las zonas verdes en siete metros cuadrado por habitante, superando considerablemente las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en este sentido.