Los trabajadores del centro de protección de menores Santa Teresa del municipio sevillano de Marchena han criticado la situación de "desbordamiento" que se tiene en unas instalaciones, con 24 plazas pero que ha llegado a albergar hasta a 98 niños, ante la llegada de numerosos menores migrantes, y han exigido recursos materiales y humanos para poder darles "un trato digno" y no tratarlos "como ganado".

La plantilla se ha concentrado este miércoles a las puertas del centro, donde ha señalado que el martes se ha recibido una orden de la Junta de Andalucía en la que se habla de "reorganizar los centros de modo que se trasladen los menores inmigrantes a centros específicos". Sin embargo, los trabajadores plantean sus dudas sobre si esos centros cumplirán con unas condiciones "mínimas" y "sin hacinamiento", indicando que las instalaciones de Guillena rondan los 160 menores.

"Esto genera inquietud en los menores que, cuando les dicen que hay que trasladarlos, se niegan y se escapan", explica Esperanza, una de los trabajadoras, que indica que algunos de esos menores, alrededor de una quincena, se encuentran "por el pueblo, durmiendo en los parques y nosotros con la orden de que no podemos atenderlos".

"Nos encontramos con un vacío legal y de todo tipo, con departamentos de vacaciones en la Administración regional y otros que van mandando las llamadas de un área a otra. La inmigración no está de vacaciones y la situación ya se preveía", sentencia, algo ante lo que otra de las trabajadoras añade que esos menores que se encuentran en el pueblo "están desatendidos y después vendrán los problemas".

A todo ello, suman la "falta de coordinación" de la Administración local con respecto al centro de salud, teniendo en cuenta que los menores migrantes "llegan con situaciones sanitarias y de higiene lamentables".

De este modo, insisten en la necesidad de aumentar los medios y advierten de la "desatención" a los niños tanto nacionales como migrantes que ya estaban en el centro y que se encuentran integrados. Indican que la llegada de menores inmigrantes en mayor cantidad arrancó en mayo, aunque en verano "se multiplicó" hasta "desbordar" el centro, "sin recursos materiales ni humanos, porque en verano se cubren el 75 por ciento de las vacaciones". "No podemos atenderlos dignamente", concluyen.

Los trabajadores de este centro se han visto acompañados este miércoles por una representación del comité de empresa de la Delegación Territorial de Igualdad, Salud y Políticas Sociales, quien el martes estuvo en el Hogar de Menores San Juan de Ávila del municipio sevillano de Carmona alertando, igualmente, de la situación que sufren estos centros en la provincia.