Agentes medioambientales de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha procedieron al levantamiento del cadáver y su posterior traslado al Centro de Recuperación de fauna silvestre 'El Chaparrillo' en Ciudad Real.

La necropsia preliminar descarta la presencia de proyectiles o fracturas recientes, que puedan explicar su muerte. La hipótesis planteada por el personal de seguimiento es que pudiera haberse tratado de una pelea con otro ejemplar, ya que el cadáver se encontraba en el territorio de otro macho.

Los restos, que se encontraban en un avanzado estado de descomposición, corresponden a un ejemplar macho liberado en 2017 en el área de reintroducción de Sierra Morena oriental, ha informado Life+Iberlince en su página web.

Por la información disponible del seguimiento del ejemplar no se sospecha que padeciera ninguna enfermedad crónica, aunque no se puede descartar que algún proceso infeccioso de tipo agudo pudiera haber comprometido su supervivencia. El caso queda pendiente de los resultados de los análisis toxicológico y microbiológico.