El Ministerio Fiscal sostiene que el acusado mantuvo relaciones sexuales a cambio de dinero con la denunciante. Una vez que las mismas finalizaron, y dado que el acusado no estaba conforme, desde el mes de diciembre de 2016 le envió desde su teléfono móvil, para atemorizarla, varios mensajes amenazantes por WhatsApp.

El 1 de marzo de 2017 el acusado la siguió por Cangas del Narcea y le dijo que la iba a matar, que se iba a arrepentir, que le quedaban dos horas y media y que iba a acabar con su vida. Por auto de fecha 2 de marzo de 2017, se acordó por el Juzgado la prohibición del acusado de aproximarse a menos de 150 metros de la denunciante y de comunicarse con ella por cualquier medio durante la tramitación de la causa.

La Fiscalía considera que los hechos son constitutivos de dos delitos de amenazas del artículo 169.2 del Código Penal y solicita que se condene al acusado a un total de dos años de prisión, inhabilitación especial del derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de condena, pago de las costas procesales y prohibición de aproximarse a la denunciante, a su lugar de residencia y de trabajo o a cualquier otro lugar donde se encuentre a menos de 500 metros, y de comunicarse con ella por cualquier medio, todo ello durante tres años.